El Gobierno argentino negocia un préstamo de US$ 3.000 millones con bancos privados, respaldado por garantías del Banco Mundial (BM), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la CAF. La operación es encabezada por el ministro de Economía, Luis Caputo, en el marco de su participación en la reunión del Fondo Monetario Internacional (FMI) en Washington.
La estrategia apunta a obtener garantías multilaterales para luego acceder a fondos privados en condiciones más favorables. Según trascendió, el esquema prevé un respaldo de US$ 2.000 millones del BM, US$ 500 millones del BID y US$ 500 millones de la CAF, sujeto a la aprobación de los directorios de cada organismo.
El financiamiento se negociaría con una tasa cercana al 5%, lo que representa un costo menor al que debería afrontar Argentina en los mercados internacionales, donde el riesgo país supera los 527 puntos básicos y las tasas rondan el 9%.
Caputo busca fortalecer las reservas en dólares antes del vencimiento de US$ 4.300 millones con bonistas el próximo 9 de julio. En paralelo, el FMI anunció un acuerdo técnico para destrabar un desembolso de US$ 1.000 millones, que incluye financiamiento externo con respaldo de organismos internacionales.
La operación sigue el modelo aplicado por Ecuador, que en enero logró captar fondos en los mercados tras obtener garantías parciales de la CAF. En el caso argentino, la estrategia financiera se complementa con emisión de bonos en dólares a nivel doméstico, privatizaciones, préstamos REPO y apoyo de agencias estadounidenses como el Exim Bank y la DFC.

