El Gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, alcanzó un acuerdo con Arabia Saudita para desarrollar un programa nuclear civil. Según informaron diferentes medios, el entendimiento también abriría potencialmente la puerta al enriquecimiento de uranio y fortalecería la relación bilateral en un contexto marcado por los conflictos en Medio Oriente.
De acuerdo con The New York Times, la Administración estadounidense planeó firmar y anunciar formalmente este miércoles el acuerdo alcanzado con Arabia Saudita. La iniciativa buscó consolidar los lazos entre ambos países mientras la región atraviesa una nueva escalada de tensión por la guerra en Irán.
Arabia Saudita figura entre los principales aliados de Trump en el golfo Pérsico. Además, constituye el único país de la región que no recibe ataques de Irán desde que Estados Unidos y la República Islámica retomaron las hostilidades hace dos semanas. Esa situación rompió el alto el fuego que ambas partes firmaron el 18 de junio.
La relación de EE.UU. con Arabia Saudita
Sin embargo, el reino saudí enfrentó recientemente otro foco de conflicto. Los rebeldes hutíes del Yemen lanzaron proyectiles contra Arabia Saudí tras atribuirle un ataque previo al aeropuerto internacional de Saná. Según indicaron, esa acción buscó impedir el aterrizaje de un avión iraní que transportaba a una delegación hutí que regresaba desde Teherán después de asistir a las exequias del ayatolá Alí Jameneí.
Además, los rebeldes hutíes impusieron en los últimos días un embargo marítimo contra Araba Saudí. Esa medida se sumó al bloqueo del estrecho de Ormuz, que también surgió como consecuencia de la guerra con Irán.
En paralelo, Estados Unidos aprobó recientemente la venta a Arabia Saudí de cohetes de alta precisión por unos 2.000 millones de dólares. Ese movimiento reforzó la cooperación militar entre ambos países y acompañó la estrategia de Washington para afianzar su presencia en una región atravesada por conflictos y crecientes desafíos geopolíticos.

