Miles de fanáticos participaron este domingo del último adiós a Carlos Alberto “Indio” Solari en el Parque Los Derechos del Trabajador de Villa Domínico, partido de Avellaneda. La despedida del histórico músico comenzó a las 10 de la mañana en el Microestadio Gatica. Sin embargo, la magnitud de la convocatoria obligó a modificar el esquema previsto por los organizadores.
Por el momento, la despedida del líder de Los Redondos contabiliza alrededor de 15.000 personas por hora y se rumorea que el evento se extendería otro día, por la enorme cantidad de gente que aguarda para ingresar a la capilla ardiente.
Por su parte, la familia de Solari agradeció a los fanáticos por el acompañamiento en la despedida y pidió continuar el velatorio “en paz”, y recordaron que habrá “lugar” para que todos puedan dar su adiós.
“La fila avanza. La gente llega a verlo. Aplaude, llora, le habla, le canta, le tira flores, camisetas, banderas. La despedida del Indio es una rara mezcla de desgarro y agradecimiento eterno”, indicaron sus allegados en un nuevo comunicado difundido en la cuenta oficial del músico.

Una despedida a la magnitud de Carlos “El Indio” Solari
Desde la noche del sábado, cientos de seguidores se acercaron a las inmediaciones del predio municipal para realizar una vigilia espontánea sobre la avenida Bartolomé Mitre. Con el paso de las horas, la cantidad de personas aumentó de manera constante y formó extensas filas para ingresar al lugar.
Ante la multitud concentrada en la zona, las autoridades decidieron abrir las puertas una hora antes de lo programado. El objetivo fue agilizar el ingreso de los asistentes al auditorio, que cuenta con capacidad para 180 personas de manera simultánea. A lo largo de la jornada, miles de admiradores ingresaron para rendir homenaje a una de las figuras más influyentes del rock argentino.

Además, los organizadores no fijaron un horario de cierre para la ceremonia. Incluso, analizaron extender el velorio hasta el lunes.
A casi seis horas del inicio de la despedida, la fila de asistentes llegó hasta el Puente Pueyrredón, en el límite entre Avellaneda y la Ciudad de Buenos Aires. Entre las historias que surgieron en la espera apareció la de Carlos, quien asistió con su hija Ofelia, de apenas unos meses. Los demás ricoteros le hicieron un lugar para avanzar entre la multitud. Antes de ingresar, apenas pudo abrazar a su bebé y continuar su camino hacia la capilla ardiente con los restos de Solari.
Un viernes inesperado
La muerte del fundador de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado se conoció el viernes 5 de junio. Según trascendió, encontraron al músico sin vida en la piscina de su vivienda de Parque Leloir, en el partido de Ituzaingó. Posteriormente, la autopsia determinó que sufrió un accidente cerebrovascular (ACV).
Durante toda la jornada, los seguidores llegaron con banderas, flores, remeras y mensajes de despedida. Entre cánticos y recuerdos, transformaron el homenaje en una masiva muestra de afecto hacia el artista.

