La 46° Fiesta Nacional del Inmigrante continúa su desarrollo en el Parque de las Naciones de Oberá, y entre las múltiples propuestas culturales y gastronómicas, la colectividad portuguesa realizó un importante trabajo de actualización. Este año, el espacio luso presenta su menú tradicional de 12 platos, que incluye tanto las recetas clásicas como una innovación que busca sorprender a los visitantes.
La preparación para esta edición comenzó hace varios meses, con el objetivo de ofrecer una experiencia auténtica. Para acompañar la comida, la colectividad importó vinos directamente de Portugal, incluyendo vino verde y oporto. De esta manera, los asistentes tienen la oportunidad de maridar los platos con bebidas genuinas del país europeo.

Meses de preparación y vinos importados
En diálogo con canal12misiones.com, Hugo Viera, presidente de la colectividad portuguesa, explicó el trabajo realizado para esta fiesta. “Venimos preparándonos ya desde hace unos meses”, comentó, y detalló que la idea era continuar con el menú de 12 platos que ofrecen para todos los visitantes. Además, destacó la incorporación de vinos auténticos para complementar la degustación.
La gran novedad de este año es la incorporación del plato “ovos rotos”, una preparación típica que se consume en todo Portugal. “El nuevo se llama ovos rotos… Y es un plato que se hace de norte a sur en Portugal”, afirmó Viera. La receta incluye ingredientes básicos de la producción local como cerdo, huevos y papa. El plato ya se probó en la prefiesta con buena recepción, y su precio ronda los 25 mil pesos.

La francesinha es otro de los platos fuertes, recomendado por su contundencia. El chef de la colectividad explicó que se trata de un sándwich considerado entre los diez mejores del mundo. “La francesinha básicamente viene a ser un sándwich… que está dentro del top 10 de los mejores sándwiches del mundo”, y detalló que se compone de capas de lomo de vaca, jamón, salchicha fresca y chorizo, cubierto con queso fundido y una salsa especial con cerveza y vino oporto.
Este plato es tan abundante que, según el chef, puede ser compartido. “Es un plato de gente que trabaja arduamente y cuando necesita una cantidad de calorías importantes”, explicó. Al igual que el caldo verde, otro de los platos típicos, la francesinha es recomendada por el personal de la casa para quienes buscan un sabor fuerte y contundente.

En cuanto al movimiento de público, la colectividad tuvo una gran afluencia durante los primeros días. Viera señaló que el jueves, viernes y sábado vieron mucha gente. A su vez, a pesar del frío del domingo, el lunes el espacio ya presentaba movimiento con comensales. También notaron la presencia de turistas de otras provincias y países, como personas de Córdoba y Buenos Aires. Asimismo, integrantes de una delegación de Brasil se acercaron a probar los tradicionales boliños de bacalao.

