La crecida del río Uruguay, impulsada por las intensas lluvias registradas en Misiones y, principalmente, en la cuenca alta de Brasil, mantiene en alerta a las localidades ribereñas. En El Soberbio ya se realizaron evacuaciones preventivas de familias afectadas, mientras continúa el monitoreo permanente ante la posibilidad de nuevas precipitaciones que vuelvan a incrementar el caudal del río.
En ese escenario, el Gobierno de Misiones mantiene activo el Plan Provincial de Emergencia, vigente desde 2016, para coordinar acciones preventivas frente a inundaciones y otros fenómenos climáticos extremos. El gobernador Hugo Passalacqua activó el 27 de mayo el protocolo mediante la convocatoria de un comité integrado por las principales áreas del Estado, fuerzas federales, la Policía de Misiones, Bomberos, municipios y organismos como Salud, Educación, Desarrollo Social, Turismo, Vialidad Provincial y el Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional (Iprodha).
La prioridad se concentra en la cuenca del río Uruguay, donde se preparan centros de evacuación y se fortalecen los operativos en las localidades con mayor riesgo de inundaciones. Además, el protocolo contempla tareas preventivas frente a tormentas, granizo y vientos fuertes mediante la limpieza de desagües, poda preventiva y monitoreo meteorológico permanente.
En El Soberbio, el operativo preventivo permitió evacuar 41 familias, equivalentes a 104 personas, antes de que el río alcanzara su nivel máximo. Del total, la mayoría fue trasladada a viviendas de familiares, mientras que cuatro familias permanecieron en la Escuela de Frontera N.º 617, acondicionada como centro de evacuados. Asimismo, las pertenencias fueron resguardadas en un depósito habilitado con custodia policial.
Prevención, monitoreo y asistencia ante la crecida
En este contexto, el jefe de Bomberos Voluntarios y coordinador del Comité de Crisis, Julián Kruszelnicki, explicó en diálogo con Canal Doce que la evacuación se decidió a partir de los antecedentes registrados en la zona y de las proyecciones hidrológicas. “Afortunadamente no llegamos al pico de crecida que esperábamos. Era un pico de 16 metros y por eso tomamos la decisión de evacuar a todas las personas que podían verse afectadas”, afirmó.

El funcionario recordó que el comportamiento del río era similar al registrado durante la emergencia del año pasado. “En 2024 tuvimos los mismos volúmenes de agua vertidos por la represa, sumados a las lluvias locales, y el río alcanzó los 16,50 metros”, señaló, al explicar por qué el Comité de Crisis resolvió actuar de manera anticipada.
Sobre la asistencia desplegada, Julián Kruszelnicki señaló que las 41 familias evacuadas recibieron acompañamiento integral por parte del Comité de Crisis. Precisó que 35 fueron trasladadas a viviendas de familiares, amigos o alquileres, mientras que cuatro permanecieron en los centros de evacuados habilitados por el municipio.
Además, explicó que el operativo incluyó la protección de los bienes de los vecinos y la asistencia sanitaria. “Las familias recibieron asistencia social, víveres, alimentos y atención de salud. También resguardamos sus pertenencias en un depósito, con vigilancia policial permanente”, sostuvo.
La respuesta provincial frente al avance del río
En cuanto a la evolución del río, el coordinador del Comité de Crisis confirmó que el escenario comenzó a mejorar. “La información que tenemos es una bajante del río Uruguay y eso nos da un alivio”, expresó. Sin embargo, aclaró que el pico alcanzó los 14,45 metros y que hubo sectores donde el agua afectó viviendas antes de ese nivel. “Había familias que ya tenían sus viviendas inundadas y otras quedaban aisladas porque el agua cortaba los caminos”, indicó.
Pese al descenso del caudal, Kruszelnicki advirtió que la vigilancia continuará durante los próximos días debido a los pronósticos para la cuenca alta. “Para esta semana no se esperan más lluvias, pero la próxima podrían registrarse entre 300 y 400 milímetros en Río Grande do Sul”, señaló. En ese sentido, agregó que “tenemos que estar preparados porque probablemente volvamos a tener otra crecida del río”.
Cómo funciona el protocolo de emergencia en Misiones
En paralelo, los registros hidrológicos muestran una tendencia descendente en distintos puntos del río Uruguay, aunque localidades como San Javier, Panambí, Alba Posse y El Soberbio permanecen bajo vigilancia. Las autoridades remarcaron que alrededor del 80 % de las crecidas del río dependen de las precipitaciones que se producen en Brasil, por lo que el seguimiento se concentra especialmente en la evolución del tiempo en la cuenca alta.
Asimismo, la Provincia mantiene capacitaciones permanentes destinadas a los equipos de respuesta y al personal docente, quienes podrán colaborar en la asistencia a las familias alojadas en centros de evacuados si la situación vuelve a agravarse. Además, recomienda asegurar techos, podar ramas con riesgo de caída, limpiar canaletas y evitar circular durante tormentas intensas para reducir riesgos.
Las previsiones climáticas indican que el fenómeno se extenderá hasta el otoño del próximo año, con los mayores acumulados de lluvia previstos para octubre, noviembre y diciembre en Misiones. En este escenario, el Gobierno provincial ratificó que continuará con el monitoreo permanente y la coordinación de acciones preventivas para responder de manera inmediata ante cualquier nueva contingencia.














