La provincia de Misiones se encuentra bajo alerta amarilla por lluvias y tormentas, ante la previsión de condiciones de inestabilidad que afectarán a todo el territorio durante la jornada del jueves 29 de enero. El aviso advierte sobre la posibilidad de fenómenos meteorológicos con capacidad de generar daños leves a moderados y provocar interrupciones momentáneas en las actividades cotidianas.
De acuerdo al pronóstico elaborado por la Dirección General de Alerta Temprana del Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables, la situación estará influenciada por un sistema de baja presión centrado sobre Paraguay. Este escenario favorecerá el desarrollo de núcleos de tormenta principalmente hacia el mediodía y la media tarde, con lluvias más organizadas y abundantes que las registradas en jornadas anteriores.

Jueves de tormentas
Para este jueves se espera tiempo inestable, con lluvias y tormentas distribuidas en toda la provincia. Las precipitaciones estimadas oscilarán entre los 6 y 20 milímetros, con probabilidades que van del 25 al 73 por ciento.
Si bien estas lluvias traerían cierto alivio al déficit hídrico que afecta a las chacras, no lograrían mitigar el calor, ya que las temperaturas se mantendrán elevadas y las sensaciones térmicas continuarán siendo altas. La temperatura máxima provincial se estima en 32 °C para Posadas, mientras que la mínima rondaría los 19 °C en San Pedro.
El informe también detalla que los vientos soplarán del noreste, sureste y sur, con velocidades de entre 2 y 12 kilómetros por hora, y probabilidad de ráfagas que podrían alcanzar entre 20 y 40 km/h. La probabilidad de nieblas y neblinas será baja, mientras que la calidad del aire se mantendría en niveles regulares.
En este contexto, la alerta amarilla contempla la posibilidad de tormentas fuertes, algunas localmente intensas, acompañadas por abundante caída de agua en cortos períodos, ráfagas de viento, intensa actividad eléctrica y eventual caída de granizo.
Viernes con mayor estabilidad
Para el viernes 30 de enero, en tanto, se prevé una mejora en las condiciones meteorológicas. El pronóstico indica tiempo estable, con cielos mayormente despejados y ambiente caluroso, producto de la influencia de una masa de aire seco que favorecerá una baja humedad y nubosidad parcial.
Los vientos del sureste moderarán el ascenso térmico durante la tarde, aunque el riesgo de incendios se mantendrá elevado. No se esperan precipitaciones y la temperatura máxima provincial alcanzaría los 33 °C en Iguazú, con una mínima de 19 °C en Bernardo de Irigoyen.
Ante la vigencia de la alerta, las autoridades recomiendan extremar las precauciones durante el desarrollo de las tormentas, evitar actividades al aire libre y no circular por calles anegadas. Asimismo, se insiste en la importancia de mantenerse informado a través de los canales oficiales del Servicio Meteorológico Nacional y de Defensa Civil.

