La Municipalidad de Oberá avanza con un plan integral de obras públicas. Estas intervenciones se enmarcan en dos ejes principales. Por un lado, se ejecutan bajo la modalidad de esfuerzos compartidos. Por otro lado, responden al masterplan presentado a principios de año. El objetivo es fortalecer la infraestructura y la conectividad en distintos barrios.
Recientemente se realizó la apertura de la calle Eric Ricardo Barney. Esta obra se desarrolló en el tramo entre Avenida Picada Vieja y Arroyo del Medio. Incluyó la colocación de ocho tubos de hormigón de un metro de diámetro. Estos elementos garantizan un adecuado escurrimiento del agua hacia el arroyo Lata. La nueva vía mejora la conexión entre la zona norte, el barrio Prosol y el barrio Norte. De esta manera, ofrece un acceso más directo y condiciones viales más seguras para la circulación.
Paralelamente, el municipio lleva adelante tareas de mantenimiento vial en varios sectores. En los barrios Schuster y Bella Vista se realizan trabajos en calles de tierra. El objetivo es mejorar la transitabilidad y el drenaje pluvial, especialmente durante las lluvias. Además, se habilitó el badén completamente renovado en la calle Sarratea. Esta obra, ubicada en la intersección con Nicasia L. de Segura, optimiza la circulación vehicular en la zona.
Un plan integral que incluye a todos
El barrio Bella Vista concentra actualmente varios frentes de obra de mayor envergadura. Sobre la calle Cosquín se avanza con la instalación de aproximadamente setenta tubos. Esta obra, financiada con fondos municipales, permitirá canalizar importantes caudales de agua. De forma complementaria, se inició la construcción de cordón cuneta en cuatro cuadras de la misma calle. Esta intervención específica se ejecuta bajo la modalidad de esfuerzos compartidos.
Esta modalidad de esfuerzos compartidos representa una herramienta clave para la gestión. La ordenanza correspondiente fue sancionada hace más de un año. Fue pensada como una alternativa creativa frente a las dificultades económicas actuales. El intendente Pablo Hassan destacó que hoy es una realidad que funciona y beneficia a todos. La normativa establece tres mecanismos de colaboración entre el municipio y los vecinos.
Una opción es el plan municipal tradicional, donde la comuna ejecuta y luego cobra la contribución por mejoras. Otra modalidad implica que los frentistas financien los materiales. En este caso, el municipio aporta el proyecto, la mano de obra y el control técnico. La tercera opción permite que los vecinos contraten directamente la obra con una empresa. El municipio supervisa técnicamente para garantizar los estándares de calidad. En las dos últimas modalidades, los vecinos quedan exentos del pago de la tasa por mejoras.
Actualmente, esta sinergia público-privada ya muestra avances concretos en Villa Barreyro con más de diez cuadras de cordón cuneta bajo este sistema. En Villa Svea también se llevaron a cabo trabajos de cordón cuneta y empedrado. Los empresarios del sector de la construcción valoraron positivamente el impacto de la ordenanza. Señalaron que dinamiza la economía local y reactiva la actividad. De esta forma, Oberá continúa desarrollando su infraestructura a través de un modelo colaborativo que complementa la obra pública tradicional.


















