En horas del mediodía de este jueves, el cielo posadeño presentó un llamativo doble anillo luminoso alrededor del Sol. El efecto, conocido como halo de 22 grados, puede formar un círculo casi completo alrededor del Sol y, en algunas ocasiones, presentar tonalidades similares a las de un arcoíris.
Ocurre cuando la luz solar atraviesa cristales de hielo suspendidos en nubes muy altas, principalmente cirros y cirrostratos. Estos cristales tienen formas hexagonales y actúan como pequeños prismas: desvían la luz y la separan en distintos colores. Su aparición no significa necesariamente que se aproxime una tormenta o lluvia de manera inmediata.
Aunque el fenómeno no representa un peligro en sí mismo, se recomienda no mirar directamente al Sol para observarlo, ya que la radiación solar puede provocar daños en la vista. En el campo, el halo solar se conoce como el kuarahy porã y se cree que es sinónimo de lluvia.
El halo solar es un fenómeno óptico relativamente frecuente y también puede observarse alrededor de la Luna, en cuyo caso se denomina halo lunar.
Foto destacada: Marcos Otaño.

