Desde este sábado 1 de agosto, las familias argentinas deberán enfrentar aumentos en las cuotas de las prepagas y en los contratos de alquiler, dos de los gastos fijos más sensibles del presupuesto hogareño. El octavo mes del año llega con ajustes que se suman al dato de inflación de junio del uno coma nueve por ciento y que presionan directamente sobre la economía cotidiana.
Los incrementos de agosto responden a distintos mecanismos. En algunos casos, se aplican por indexación mensual y cláusulas contractuales vigentes; en otros, por decisión unilateral de empresas y reguladores. El resultado es un nuevo golpe al bolsillo en servicios básicos.
Prepagas: las cuotas suben entre 1,8% y 2,9%
Las compañías de medicina privada ya cargaron sus nuevos valores en el sistema digital de la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS). OSDE, Avalian, Hospital Italiano y Hospital Alemán confirmaron un alza del uno coma nueve por ciento. Swiss Medical aplicará entre uno coma ocho y dos por ciento. Sancor Salud fijó subas de entre uno coma nueve y dos coma nueve por ciento, según plan y región. Galeno aumentará dos coma seis por ciento y Omint tendrá el ajuste más alto, con hasta dos coma nueve por ciento. En algunos casos, también se actualizarán los copagos.

Alquileres bajo presión
En este contexto, agosto será clave para miles de contratos de locación en todo el país. Aunque la mayoría ya se rige por el DNU 70/2023, todavía permanecen vigentes convenios firmados bajo la Ley de Alquileres de 2020, que transitan sus últimos meses antes de desaparecer definitivamente.
El Índice para Contratos de Locación (ICL), elaborado por el Banco Central, fija para agosto un ajuste anual del treinta y uno coma cincuenta y dos por ciento. También establece subas del ocho coma noventa y seis por ciento para contratos trimestrales, doce coma catorce por ciento para los cuatrimestrales y dieciséis coma cincuenta y ocho por ciento para los semestrales.
El impacto en números concretos
Un alquiler mensual de quinientos mil pesos queda de la siguiente manera según la modalidad de actualización prevista en el contrato:
- Trimestral (ICL 8,96%): pasa a $544.800, con un aumento de $44.800.
- Cuatrimestral (ICL 12,14%): sube a $560.700, con un alza de $60.700.
- Semestral (ICL 16,58%): llega a $582.900, con un incremento de $82.900.
- Anual (ICL 31,52%): escala a $657.600, con un salto de $157.600.

El sector inmobiliario atraviesa un momento de redefinición. La salida definitiva de la normativa de 2020 abre paso a la negociación directa entre propietarios e inquilinos sobre plazos, índices y frecuencia de los aumentos. En este sentido, agosto se convierte en un mes bisagra para quienes deben renovar contratos o enfrentar ajustes.
Con este nuevo esquema de subas, las familias argentinas deberán reorganizar sus presupuestos en medio de un escenario económico que sigue marcado por la inflación y la presión constante sobre los servicios básicos.

