El conflicto en el transporte urbano de Córdoba se profundiza. Luego de que la Federación de Empresarios del Transporte Automotor de Pasajeros (Fetap) anunciara que el aguinaldo se pagará en seis cuotas mensuales y que los sueldos de junio se liquidarán con la escala salarial anterior, la UTA Seccional Córdoba se declaró en estado de alerta y amenazó con medidas de fuerza.
En paralelo, el vocero de la Fetap, Alejandro Ugalde advirtió que, de no mediar una solución al déficit, el próximo paso será la reducción de servicios.
En diálogo con La Voz, Ugalde explicó la postura de la federación y señaló que la medida busca garantizar la continuidad del servicio en medio de la crisis. “Hemos optado por continuar con el servicio y vamos a pagar con la escala vieja, sin conocer lo que se firmó. Si no tenemos solución para saldar el déficit, la próxima es cortar recorridos porque los insumos siguen subiendo y a los colectivos hay que seguirles poniendo gasoil”, advirtió el empresario, quien pidió a la Municipalidad interferir en el asunto.
La decisión de Fetap generó un fuerte rechazo gremial. La UTA, encabezada en la provincia por Carla Esteban, emitió un comunicado en el que advirtió: “De hacerse efectivo lo expuesto ante el Ministerio por la patronal, de manera inmediata haremos efectivas las medidas de fuerza correspondientes en defensa de nuestros derechos. No vamos a permitir que se vulneren nuestras condiciones laborales” . El gremio permanece en “estado de alerta” y convocó a los trabajadores a mantenerse unidos y en contacto con los delegados.
El vocero de la UTA Seccional Córdoba, César Pereyra, detalló la gravedad de la situación. No solo el aguinaldo no se pagará en término, sino que el 22 de junio, cuando deben depositarse los adelantos de sueldo, las empresas también estarían complicadas para cumplir con el pago completo. Ante este escenario, la conducción gremial mantiene reuniones para definir las medidas a adoptar, que podrían incluir asambleas, paros u otras acciones directas.
El conflicto expone la fragilidad del sistema de transporte en la provincia cordobesa. Las empresas argumentan que los costos operativos, especialmente el gasoil, continúan en aumento y que sin una actualización de los subsidios o una recomposición tarifaria no pueden garantizar el cumplimiento de las obligaciones salariales. Sin embargo, el gremio sostiene que los trabajadores no pueden ser los que paguen las consecuencias de una crisis que no generaron y exige que tanto el Gobierno provincial como la Municipalidad intervengan para destrabar la situación.

