El conflicto en la obra social bonaerense Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA) suma un nuevo capítulo. Este viernes 26 de junio, los psicólogos nucleados en el Colegio de Psicólogos Distrito XI suspenderán la atención a los afiliados de la obra social durante 24 horas. La medida tendrá fuerte impacto en La Plata y la región Capital por el reclamo de prestaciones adeudadas desde marzo.
Los profesionales aseguraron que agotaron las instancias de diálogo con las autoridades de IOMA. Además, sostuvieron que desde marzo continúan atendiendo a los afiliados sin cobrar por su trabajo, una situación que el Colegio calificó como “inadmisible”.
Mediante un comunicado, la entidad advirtió que el incumplimiento en los pagos también repercute sobre la prestación del servicio. “La persistencia de estos incumplimientos profundiza el deterioro de las condiciones en las que se realizan las prestaciones de salud mental para miles de afiliados”.
En esta línea, el paro de los psicólogos se suma a otros conflictos que afectan a los prestadores de la obra social bonaerense. Varios sectores redujeron o interrumpieron la atención por la falta de pagos y los atrasos en los honorarios.

Uno de los casos más visibles involucra a la Agremiación Médica Platense, que mantiene un fuerte conflicto con IOMA. En este sentido, el presidente de la entidad médica, Gastón Quintans, afirmó que el retraso en la actualización de los valores frente al aumento de costos vuelve insostenible la continuidad de numerosas prácticas médicas esenciales.
La situación impacta en miles de afiliados
Mientras tanto, los más de dos millones de afiliados de la obra social provincial continúan en medio del conflicto entre las autoridades de IOMA, el Ministerio de Salud bonaerense y los distintos prestadores. Los psicólogos remarcaron que hasta el momento sostuvieron la atención para no interrumpir tratamientos crónicos, aunque advirtieron que esa situación resulta cada vez más difícil de mantener.
Finalmente, señalaron que IOMA, por la cantidad de usuarios que posee, debería contar con una estructura prestacional sólida. También sostuvieron que los recursos provenientes de los descuentos de haberes terminan financiando, en parte, el déficit provincial, lo que genera un esquema financiero que, según describieron, reduce los ingresos de los profesionales y perjudica la continuidad de las prestaciones.

