La tienda Fruta Store, referente de la indumentaria urbana y el diseño independiente en Salta, anunció el cierre definitivo de su local tras diez años de actividad. La caída del consumo, el aumento de costos y la pérdida del poder adquisitivo a causa de las medidas de ajuste implementadas por el Gobierno nacional hicieron inviable la continuidad del negocio.
El espacio fue punto de referencia para la cultura urbana salteña, especialmente entre jóvenes vinculados al BMX, el diseño independiente y la indumentaria alternativa.
La noticia fue confirmada por el propio dueño de la empresa, a través de un comunicado en redes sociales. Explicó que la decisión respondió a la imposibilidad de sostener la estructura del negocio frente al deterioro económico que atraviesa el rubro textil.
El impacto de la crisis nacional en el sector textil
“Fueron años de crecimiento, aprendizaje y sobre todo, de comunidad”, expresó el comerciante, que además agradeció a clientes, artistas, marcas y colaboradores que acompañaron el proyecto durante una década. “Sostener el proyecto se volvió muy difícil”, sostuvo al final.
El cierre refleja una problemática que se repite en distintos puntos del país a raíz de la recesión nacional. De este modo, el aumento constante de costos de producción, alquileres, servicios e insumos golpea directamente a pequeños y medianos comercios, en especial a los emprendimientos independientes.

Al márgen, la caída sostenida del consumo producto de la pérdida del poder adquisitivo reduce las ventas y vuelve cada vez más difícil mantener la rentabilidad. Como resultado, muchas pymes textiles se ven obligadas a reducir actividad o directamente bajar sus persianas.

