La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), uno de los gremios estatales más representativos del país, denunció sobreprecios en el PAMI en la adquisición de lentes intraoculares. La denuncia generó alarma entre profesionales de la salud y usuarios del sistema, y abrió un debate sobre la gestión de compras del organismo.
En su columna periodística, Juan Carlos Arguello señaló que el escándalo de sobreprecios del PAMI “se trata de la contracara a la inversión que realiza la provincia de Misiones”. Arguello explicó que mientras el IPS invierte en equipamientos tecnológicos, surge un escándalo en la institución mencionada.
El análisis del escándalo de los sobreprecios en el PAMI
“Oftalmólogos denunciaron que en el PAMI se está pagando con sobreprecios para la compra de lentes de los afiliados”, detalló Arguello. Asimismo, especificó que “de 35 mil pesos que se compraba un lente, están pagando hasta 150 mil pesos ahora”. La denuncia provino de profesionales del área que alertaron sobre la situación y advirtieron sobre consecuencias para los pacientes.
El periodista explicó que la modalidad de adquisición cambió y que esto incluso dañó la vista de algunos afiliados. Según los especialistas, los lentes venían con fallas. La explicación oficial fue que “compraban en cantidad y por eso, el precio se encarecía”. Sin embargo, Arguello enfatizó: “Si vos comprás en cantidad, debería ser más barato”.
Antes de la modificación, el oftalmólogo entregaba el lente y facturaba al PAMI para determinar la venta. Ahora, el PAMI decidió comprar masivamente, pagar más caro según denunciaron, y entregar el lente a la óptica para que recién llegara al afiliado. Arguello concluyó que esta modalidad “no sirvió para mejorar la atención porque recordemos que hay reclamos permanentes, y sí para generar mayores costos para el organismo nacional”.
El caso se reveló anoche en el canal TN, donde un informe periodístico mostró que los lentes estaban entre cinco y seis veces más caros que el precio de mercado. “Los lentes que tienen un costo de 35 mil pesos, se pagaron a 150 mil y en algunos casos hasta 230 mil pesos. Además, los insumos adquiridos son de menor calidad. Son miles los jubilados que ya denunciaron haber sufrido afecciones graves a partir de utilizar estos productos”, acusó Aguiar, quien evalúa realizar una presentación judicial.
Mientras tanto, la Unidad Fiscal de Investigación especializada en PAMI, a cargo de Javier Arzubi Calvo, activó una investigación preliminar. El PAMI está dirigido por el médico Esteban Leguízamo y depende del Ministerio de Salud, encabezado por Mario Lugones.
Aguiar criticó la situación en su provincia, Río Negro: “El bochorno es mayúsculo a partir que en provincias como la mía, por estas horas los dirigentes libertarios hacen proselitismo a través de la Campaña Visión. Están vinculando su imagen a una política pública oftalmológica corrupta. Hasta el mes de julio los lentes los compraba cada profesional médico. A partir del 1 de agosto el PAMI cambió el mecanismo para comprar de manera directa. Centralizaron las compras para robar. No es casual que desde que asumió este Gobierno, en la gestión de PAMI hayan eliminado todos los controles y las auditorías. Acá hay mucho más que un 3% en vueltos”.
“Se conocieron hechos de corrupción de extrema gravedad. El viernes tuvimos acceso a las facturas de operaciones de cataratas con sobreprecios que quintuplicaban los del mercado. Los lentes se estaban pagando $35.000 y ahora se pagan hasta $250.000. Sin lugar a dudas hay retornos”, agregó Aguiar en declaraciones a Futurock. Y sostuvo: “Esperamos que sigan habiendo documentaciones en las próximas horas. Esto no había ocurrido nunca, PAMI nunca había sido tan mal administrada como ahora. No hay duda que están intentando todo para cerrarla”.
La comunicación oficial
Desde PAMI rechazaron el pago de sobreprecios. Según el organismo, “PAMI no paga de más y el ejemplo es lo que pagan otros financiadores del sistema de salud. El costo de la prestación varía dependiendo de la cirugía que se realice y de la lente necesaria. En PAMI la lente más barata se abona $160 mil más la práctica que la más baja es de $408 mil, dando un total de práctica más lente igual a $568 mil. El mismo lente, con la misma práctica, la obra social del poder judicial, por ejemplo, lo paga $740 mil y prepagas como Osde $1.148.016. PAMI paga más bajo en parte por los grandes volúmenes que trabaja”.
El organismo añadió que, en relación al sistema anterior, incrementó los valores porque “ahora se mejoró la calidad, hay control y seguimiento del insumo que se le coloca al afiliado y se garantiza la provisión en todo el país. Asimismo, el precio de referencia anterior se encontraba atrasado y los médicos mentían con el stock o cobraban copagos a los afiliados adentro del consultorio para otorgar el insumo, algo que está prohibido y que cada vez que se detectó fue denunciado”.
Fuentes oficiales destacaron que durante años las cirugías de cataratas estuvieron rodeadas de prácticas sin control. “No existía trazabilidad sobre los insumos, lo que hacía imposible verificar qué lente se colocaba ni si era el adecuado. La sustancia viscoelástica, indispensable para la seguridad del procedimiento, se fraccionaba entre varios pacientes en un mismo día quirúrgico, lo que implicaba un riesgo sanitario inadmisible. A esto se sumaban múltiples reclamos de afiliados por acciones antiéticas por parte de algunos oftalmólogos: prácticas sin comprobante, exigencias de dólares en efectivo y montos en negro que llegaron a superar el millón de pesos por un lente que ya estaba cubierto por el Instituto. Ese sistema, opaco y permisivo, favorecía a unos pocos prestadores en perjuicio de los jubilados”, concluyeron.
El escándalo abrió un fuerte debate sobre la transparencia y la administración de recursos en PAMI. Mientras los gremios y especialistas exigen explicaciones y revisiones, el organismo asegura que el nuevo sistema busca garantizar calidad, trazabilidad y cobertura nacional para todos los afiliados.

