Luego de anunciar el posible traspaso a algunas provincias de las tareas de rutas nacionales, los trabajadores de Vialidad Nacional alertaron de las consecuencias de un nuevo plan de vaciamiento de la entidad. Al respecto, la Federación del Personal de Vialidad Nacional (FEPEVINA) advirtió que “la destrucción avanza” en ese organismo y reafirmó su rechazo a despidos que se vienen dando.
A través de un comunicado, FEPEVINA sostuvo que “ante los fuertes rumores sobre la implementación de despidos” y “ante el silencio cómplice de la administración”, decidió “reafirmar el estado de asamblea permanente con el objetivo de oponernos a cualquier clase de desvinculación por fuera de la normativa”.
En la declaración,representantes de la entidad denunciaron un deterioro sostenido de las condiciones laborales y expresaron que “es tiempo de decirle basta al vaciamiento de la Vialidad Nacional”, al tiempo que enumeraron una serie de problemáticas que afectan a los trabajadores.
Un nuevo golpe a Vialidad Nacional
En ese sentido, la organización sindical expresó: “Basta de salarios empobrecedores, basta de destrato y maltrato laboral”, y agregó que también resulta inadmisible “no tener ropa de trabajo ni equipos en condiciones”. Asimismo, FEPEVINA advirtió sobre el impacto del ajuste presupuestario y remarcó que existe un “recorte presupuestario que no nos permite desarrollar nuestras tareas dignamente”.
En ese marco, al informaron además que impulsa la organización en todo el país y convocaron a “discutir un plan de acción y lucha en cada distrito, en cada campamento” de Vialidad Nacional. FEPEVINA vinculó la situación con decisiones de alcance nacional y sostuvo que se trata de “un nuevo golpe que pretende arrebatarnos nuestro trabajo”.
En este punto, desde el Ministerio de Desregulación del estado pretenden realizar unos nuevos mil despidos en la entidad, lo que fue rechazado por el gremio. Asimismo, la federación advirtió que estas políticas buscan “profundizar la crisis institucional que atraviesa nuestra repartición” y denunció un proceso de “desguace, saqueo, desintegración territorial y entrega de soberanía”.

