La fábrica NEBA, dedicada a la producción de hornos y heladeras en el Parque Industrial El Pantanillo, dejó a 34 trabajadores sin empleo en las últimas horas. La noticia generó preocupación en la capital de Catamarca, donde la planta empleaba a cerca de 90 personas.
Algunos empleados recibieron la notificación de desvinculación por mensajes de WhatsApp, mientras otros se enteraron al llegar a cumplir sus tareas habituales. En este sentido, los delegados gremiales señalaron que la empresa atravesaba dificultades por la caída del consumo y la apertura indiscriminada de importaciones.
Según explicó el delegado sindical, de los 90 trabajadores que integraban la dotación, 34 fueron cesanteados y alrededor de 56 continúan en actividad. Además, indicó que la firma sufría una baja en los niveles de producción y ventas, lo que derivó en la decisión de reducir personal.

Crisis por importaciones y caída de consumo
Tras conocerse los despidos, los representantes gremiales solicitaron la intervención de la Dirección de Inspección Laboral (DIL), que ya actúa en el conflicto. En paralelo, se reunieron con el gerente de la empresa, quien justificó la medida en la caída de las ventas y adelantó la intención de “negociar” las indemnizaciones.
Los delegados remarcaron que la legislación vigente establece el pago completo de las indemnizaciones en casos de despido. Advirtieron que no aceptarán acuerdos que impliquen una quita de derechos para los trabajadores afectados.
Mientras tanto, los empleados despedidos permanecen en el interior de la planta a la espera de respuestas oficiales. “Estamos pensando en la gente, porque es una situación muy difícil”, expresó el delegado, reflejando la preocupación por el impacto social que generan las cesantías en la comunidad.

