La industria automotriz cerró diciembre con una fuerte caída en los niveles de producción y exportación, aunque mostró un repunte en las ventas mayoristas, según el último informe difundido por la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa).
De acuerdo a los datos oficiales, durante diciembre se produjeron 26.468 vehículos, lo que representa una baja del 30,3 por ciento respecto de noviembre y del 30,4 por ciento en comparación con el mismo mes del año anterior.
En el plano externo, las exportaciones alcanzaron las 19.908 unidades, con una caída del 36,3% mensual y del 25,3% interanual, según indicaron en Mundo Gremial .
En contraste, el sector registró un crecimiento en las ventas mayoristas, que totalizaron 51.355 unidades, un 45,7% más que en noviembre y un 3,8% por encima de diciembre de 2024, reflejando una recuperación del mercado interno en el cierre del año .

Alerta en los gremios por situación del empleo en el sector
En el acumulado de 2025, las terminales automotrices produjeron 490.876 vehículos, lo que implicó una baja del 3,1% interanual. Desde el sector explicaron que la caída productiva estuvo vinculada a procesos de transformación industrial, cambios de modelos y lanzamientos de nuevas plataformas, que impactaron en los ritmos de fabricación. Sin emabargo los números siguen la tendencia registrada desde hace unos meses.
Desde la mirada gremial, los números vuelven a encender señales de alerta en torno a la sustentabilidad del empleo industrial, especialmente en un contexto de retracción productiva y menor demanda externa. La baja en exportaciones afecta de manera directa a las plantas orientadas al mercado regional y genera incertidumbre sobre la continuidad de turnos y suspensiones.
El presidente de Adefa, Rodrigo Pérez Graziano, señaló que, pese a las dificultades productivas, el sector automotor tuvo un desempeño comercial superior al promedio de la industria manufacturera.
No obstante, remarcó la necesidad de avanzar en una agenda de competitividad exportadora, con foco en la reducción de la carga impositiva que se traslada a los vehículos producidos en el país .
En un escenario económico marcado por ajustes y reformas estructurales, indicaron desde el medio gremial, los datos del sector automotor vuelven a poner en el centro del debate el rol de la industria nacional, el impacto de las políticas económicas en la producción y la necesidad de garantizar empleo de calidad y estabilidad laboral en una de las principales ramas industriales del país.

