El consumo privado volvió a registrar una baja en julio y acumuló ocho meses consecutivos de caída interanual, según el Índice de Consumo Privado de la Universidad de Palermo (ICP-UP). El indicador descendió 1,2% frente a julio de 2025 y acumuló un retroceso del 1,5% en los primeros siete meses de 2026.
La medición mensual desestacionalizada también mostró un resultado negativo: el consumo cayó 0,2% respecto de junio, después de la recuperación registrada durante ese mes.
El deterioro se observa con mayor claridad en el consumo masivo, que representa cerca de la mitad del gasto de los hogares que contempla el índice. Este segmento tuvo una caída interanual del 1,7% en julio y acumuló un descenso del 2,4% entre enero y julio.

Dentro de este grupo, la carne vacuna registró una baja del 1,8% interanual y llegó a doce meses consecutivos de retrocesos. Los combustibles, por su parte, tuvieron una disminución del 1,9%.
La evolución fue diferente en otras carnes. El consumo de carne porcina aumentó 22,1%, mientras que el de carne aviar creció 15,8%. Estos datos muestran un cambio en las elecciones de los consumidores frente a la evolución de los distintos productos.
Algunos bienes mantienen tasas de crecimiento
El comportamiento del consumo no fue uniforme en todas las categorías. Los bienes semidurables registraron una suba interanual del 12,9% en julio y acumularon un crecimiento del 5% en los primeros siete meses del año.
Los bienes durables también presentaron una variación positiva, con un aumento del 3% interanual.
Dentro de este segmento se destacó el patentamiento de motos, que creció 31,2% en julio. En contraste, las ventas de automóviles cayeron 31,2%, lo que refleja diferencias importantes dentro del mercado de bienes durables.
El gasto en restaurantes tradicionales de la Ciudad de Buenos Aires también mostró una evolución negativa. En julio registró una caída del 7,6% interanual y acumuló su quinta baja consecutiva.
El dato se suma a los retrocesos observados en otros componentes del gasto cotidiano de los hogares y marca una diferencia respecto de los segmentos de bienes semidurables y durables, que presentaron resultados positivos.
El crédito también registra bajas
El comportamiento del consumo tuvo su correlato en el financiamiento. Las compras con tarjeta de crédito disminuyeron 4,6% interanual en julio, mientras que los préstamos personales retrocedieron 4,9%.
En este punto también apareció un resultado positivo: la recaudación del IVA en términos reales aumentó 5,9%, después de seis meses consecutivos de bajas.
Los datos del ICP-UP muestran un escenario heterogéneo. Algunos rubros consiguieron crecer, pero el consumo masivo, las compras con tarjeta y los préstamos personales permanecieron en terreno negativo.
Para la Universidad de Palermo, el resultado de julio mantiene la tendencia de los últimos meses: el consumo privado todavía se encuentra por debajo del nivel registrado un año atrás y no presenta, hasta el momento, una recuperación generalizada.

