Actualmente, las pymes, que generan el 70% del empleo registrado del país, son uno de los sectores más golpeados por la recesión nacional. Desde el cierre del 2023, cerraron unas 26.500 empresas, en su mayoría pequeñas y medianas, según datos de la Superintendencia de Riesgo de Trabajo (SRT) procesados por Fundar. Y solo durante marzo dejaron de existir unas 2.000 a nivel nacional.
Este escenario general se agravó en el último mes. Una encuesta del Observatorio Pyme (fundación auspiciada por la UIA y Techint) reveló que el problema que más se profundizó en el último año es el de los “retrasos en el pago de los clientes”. En el primer trimestre de 2026, un 60% de las pymes encuestadas consideró que este es uno de los principales factores que las afecta, frente al 35% que lo identificaba como problema un año antes.
Reducción de la actividad general
Del mismo modo, un relevamiento de la Asociación de Empresarios y Empresarias Nacionales para el Desarrollo Argentino (ENAC) alertó que un 70% de las empresas denunció una extensión unilateral de plazos de pago por parte de clientes. Mientras más del 50% sufrió mayores incumplimientos y casi un 30% registró deudas directamente incobrables.
La tendencia se refleja en los datos del Banco Central: la morosidad en los créditos a empresas se ubicó en 3,3% en abril, un fuerte crecimiento frente al 0,9% de un año atrás. Aunque todavía se encuentra por debajo de niveles de crisis previas, la velocidad del aumento es preocupante.
Se trata, a su vez, de una consecuencia lógica de la merma en la actividad: la industria cayó casi ininterrumpidamente desde julio de 2025 (con excepción de marzo pasado). Mientras el comercio comenzó a desacelerar en septiembre de 2025 para tocar su piso en febrero último, según el Indec. Por esto, la caída de las ventas se volvió a ubicar como el mayor problema de las pymes, señalado por un 83% de los encuestados.

Complicaciones de las pymes para abonar sueldos y aguinaldo
El contexto de atraso en los pagos a proveedores empeoró la situación financiera de las pymes. Por ello, las entidades representativas alertan sobre la posibilidad cierta de un atraso en el pago tanto de los salarios de junio como del medio aguinaldo.
Julián Moreno, titular de APYME, admitió a El Destape que muchas empresas están resignadas a comprometer más pagos a sus proveedores debido a la necesidad de afrontar el aguinaldo. “Las empresas tienen que cuidar su mango teniendo el compromiso de los aguinaldos de este mes. Quizás algunas incluyan patear los pagos. Y obviamente, dañar a otras de la cadena”, explicó.
“Va a haber pagos de aguinaldos por un lado y de salarios por otro“, señaló Leo Bilanski, titular de ENAC, aludiendo a posibles demoras. En el mismo sentido, Marcelo Fernández, titular de CGERA, anticipó que muchas pymes sufren el embargo de cuentas. “Están haciendo malabares para poder ver cómo hacen para pagar el sueldo del mes de junio (y) el medio aguinaldo”, indicó.
“La situación es muy complicada. Creemos que se va a notar en estos días, cuando muchas empresas no estén pudiendo pagar los salarios, no solamente por la cadena de pago, sino también por la baja actividad”, agregó.

