La crisis nacional golpea nuevamente a la industria láctea santafesina. Esta vez, la afectada es Sudamericana de Lácteos, dueña de marcas como Premio, SyS, Sudamlac, Tambería Holandesa, Pensilvania y Tuca. La compañía, ubicada en la localidad de Díaz, departamento San Jerónimo, arrastra problemas financieros desde mediados del año pasado. De no conseguir un inversor, podría convertirse en cooperativa administrada por sus 80 trabajadores.
El caso se suma a otras empresas del sector como Verónica, Arsa y La Suipachense. Según la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe), la producción láctea cayó 10,3 por ciento en enero de 2026.
El intendente de Díaz, Juan José González, confirmó que la planta mantiene tres meses de salarios impagos y una deuda con productores locales. “Los directivos reconocieron problemas en la transición de la compra, que derivaron en la cesación de pagos a empleados y tamberos”, señaló.
Producción en caída
De acuerdo con el Banco Central, la firma acumuló 36 cheques rechazados por casi $189 millones, aunque luego cubrió más del 90 por ciento de los pagos. Sin embargo, en febrero se rechazaron tres cheques por doce millones de pesos.
El conflicto surgió durante el cambio de propietarios. La transición no se completó de manera ordenada y generó demoras en los pagos, tensiones con productores y falta de capital de trabajo. Esto frenó la actividad y dejó a la empresa en una situación crítica.
Ante el panorama, las autoridades comunales propusieron aplicar la legislación de “recuperación de empresas”, vigente en Santa Fe desde 2017. Esta herramienta permite que fábricas en crisis se reorganizen bajo control de sus trabajadores.

El impacto de la crisis nacional en los trabajadores
“El titular de la empresa está dispuesto a poner en manos de los empleados la fábrica para que siga trabajando. Es una decisión de la gente, de los empleados, y en esa instancia estamos”, expresó González. En este sentido, aclaró que la opción de un inversor privado sigue abierta, aunque el escenario es “muy oscuro”.
La planta pasó por varias manos en los últimos años. Primero fue de Parmalat, luego de la chilena La Mucca y más tarde de Lactalis. La actual denominación surgió con empresarios de Rosario, quienes la vendieron al dueño de Lácteos Servio en Villa María, Sergio Servio, .
El efecto dominó se extiende en la provincia. Lácteos Verónica permanece paralizada desde febrero y espera un inversor. La Suipachense y Arsa también cerraron. Según Fisfe, desde 2023 se perdieron 8.200 puestos de trabajo y cerraron 310 empresas, en un contexto de recesión y caída de ventas.

