La investigación por la muerte del soldado misionero Rodrigo Gómez, de 21 años, sigue arrojando datos que conmocionan. Una de las detenidas, Karen Yael Cufré, trabajaba en la Central de Monitoreo Descentralizada de Plaza Alsina, dependiente de la Municipalidad de Morón.
Los investigadores sostienen que Cufré habría cumplido un rol clave en la logística de la banda que embaucaba a jóvenes mediante aplicaciones de citas. Según la instrucción del caso, los perfiles falsos eran manejados desde los penales de Magdalena y Olmos, pero necesitaban apoyo externo para concretar las maniobras.
En este sentido, la mujer está acusada de ser parte de esa estructura. “La organización se dedicaba a extorsionar a sus víctimas desde los penales, con ayuda de colaboradores fuera de prisión”, remarcaron fuentes judiciales.
Tras su detención, se confirmó que Cufré era empleada municipal en la Secretaría de Seguridad de Morón. Desde la Comuna informaron en un comunicado que ingresó “como personal temporario conforme los procedimientos habituales y sin antecedentes penales al momento de su ingreso”. Apenas se notificó el caso, se dispuso su “cesantía inmediata”.
El Ministerio de Seguridad de la Nación identificó al líder de la organización como Tomás Francavilla, alias “Nahuel Contti”, detenido en la Unidad 36 de Magdalena por robo a mano armada. También están involucrados Kevin Manuel Sandoval, alojado en Olmos, y Mauricio José Duarte Areco, preso en Magdalena. Los tres serán trasladados al Servicio Penitenciario Federal bajo régimen de alto riesgo.
Se determinó que los sospechosos contaban con colaboradoras que actuaban como receptoras de fondos. Entre ellas figuran Iara Cosentino, pareja de Francavilla; Karen Cufré, novia de Duarte; Camila Alejandra Moscato y Erica Yamila Torres.
La causa expone cómo una red delictiva operaba desde las cárceles con apoyo externo, y cómo esa estructura derivó en la tragedia que terminó con la vida de un joven soldado en la Quinta de Olivos.

