El dólar oficial volvió a subir en el segmento mayorista y acumuló su séptima jornada consecutiva en alza. Con este movimiento, ya registra un incremento superior al 5% en junio y alcanzó su nivel más alto del año. Este miércoles, el tipo de cambio mayorista avanzó $7,5 y cerró en $1.479 para la venta, el valor más elevado desde el 3 de noviembre de 2025, cuando había tocado los $1.482.
Además, la cotización se mantuvo lejos del techo de las bandas cambiarias, fijado en $1.797,67, con una brecha del 21,5%. En el segmento de contado se negociaron más de u$s648 millones, lo que reforzó la dinámica alcista.
En este sentido, el dólar mayorista se consolidó en niveles previos a enero y reflejó el mayor riesgo que enfrentan las apuestas al carry trade. Esto ocurre en un contexto de menor oferta de divisas por el final de la cosecha gruesa, un factor estacional que suele reducir la disponibilidad de dólares en el mercado.

Asimismo, los contratos de dólar futuro mostraron subas de hasta 0,7% en los tramos de 2026. El mercado proyecta que el tipo de cambio mayorista se ubicará en $1.483,5 a fines de junio y en $1.653 al cierre del año. En total, se negociaron unos u$s1.385 millones en la jornada.
Por su parte, el tipo de cambio minorista en el Banco Nación (BNA) trepó $5 y cerró en $1.445 para la compra y $1.495 para la venta. Esto llevó al dólar tarjeta a $1.943,5. En el promedio de entidades financieras que elabora el Banco Central (BCRA), la cotización se ubicó en $1.496,01.
En contraste, el dólar MEP retrocedió 0,3% a $1.502,64, mientras que el contado con liquidación (CCL) bajó 0,1% a $1.551,93. El dólar blue, en cambio, subió $15 y cerró en $1.520 para la venta, según operadores consultados por Ámbito.
El mercado proyecta más presión cambiaria
El BCRA extendió su racha compradora, aunque con menor intensidad. El lunes adquirió u$s50 millones y el martes apenas u$s20 millones, el monto más bajo desde el 3 de marzo. En lo que va de la semana, las compras sumaron u$s70 millones. Así, las compras netas acumuladas en 2026 alcanzaron u$s10.903 millones.
Las reservas internacionales brutas descendieron u$s38 millones y finalizaron en u$s47.469 millones. La caída se explicó principalmente por el retroceso del oro, que bajó 1,55% y restó cerca de u$s140 millones al valor contable. También influyeron los movimientos de las monedas que integran la canasta del DEG, con bajas del euro y la libra frente al dólar, mientras que el yuan se depreció 0,24% y el yen se mantuvo estable.

