El acopio de tabaco volvió a funcionar con normalidad en Misiones luego de varias semanas de tensión y freno en la actividad por un pequeño grupo de “autoconvocados”. La reactivación no sólo significó el restablecimiento operativo en cooperativas e industrias, sino también un impacto económico directo para miles de productores, con acreditaciones que superan los dos mil millones de pesos en apenas 72 horas por una sola jornada de recepción.
La acción judicial, un alivio para las familias productoras
La actividad se retomó luego de una intervención judicial que liberó la circulación en los puntos productivos y permitió reanudar la entrega de materia prima. El retorno fue inmediato y con fuerte movimiento en los centros de acopio.
Desde el sector destacaron que existía una alta expectativa de los productores por poder comercializar su cosecha. En la Cooperativa Tabacalera de Misiones (CTM), por ejemplo, estimaron el ingreso de hasta 500.000 kilos en una sola jornada, reflejo de la demanda acumulada durante los días de interrupción.
Dirigentes tabacaleros coincidieron en que el conflicto quedó superado y que el sistema volvió a operar con normalidad, bajo el esquema habitual de turnos asignados por técnicos para ordenar las entregas y garantizar el flujo diario de recepción.
Según el presidente de la Asociación de Productores Tabacaleros (APTM), Carlos Knoll, existe un importante volumen de tabaco y una compra con buen promedio de precios, lo que generó “una movilización histórica en los centros de acopio. No recuerdo un movimiento así; la gente estaba muy preocupada y quería entregar su producto. Las empresas y cooperativas están colaborando con el promedio y, en la mayoría de los casos, se superó lo pactado. En general, los productores están muy conformes”, afirmó.
Impacto económico directo para los productores
El dato más contundente de la reactivación es el efecto inmediato en las economías familiares. Según explicó el titular de la Cooperativa Agroindustrial de Misiones Ltda. (CTM), Jorge Kappaun, “solo por un día de acopio son más de dos mil millones de pesos que van a ser acreditados dentro de las 72 horas en la cuenta de los productores”.
El dirigente detalló que un productor que entrega mil kilos puede percibir alrededor de 3,4 millones de pesos. Estos ingresos se acreditan rápidamente y dinamizan de manera directa el consumo en las localidades tabacaleras.
El acuerdo vigente fijó el kilo de burley en 3.400 pesos, mientras que la clase BF1 supera los 4.000 pesos. Además, los productores perciben el Fondo Especial del Tabaco (FET), lo que mejora el ingreso final. Desde el sector señalan que el precio debe mantenerse en revisión permanente para acompañar la evolución del mercado internacional y la inflación.
Estimaciones de la campaña ubican la producción cerca de los 35 millones de kilos
El regreso pleno del acopio volvió a activar el engranaje económico en los municipios productores. Comercios, servicios y transporte registran un incremento inmediato en la actividad cuando comienzan las acreditaciones.
“En todos los pueblos donde hay producción tabacalera empieza a moverse el comercio, empieza a moverse todo el engranaje. Son miles y millones de pesos que van a toda la provincia”, remarcaron desde el sector.
Las estimaciones preliminares ubican la producción de la actual campaña entre 35 y 38 millones de kilos, cifras que se mantienen en niveles altos en comparación con el promedio histórico. El año pasado cerró en 39,3 millones.
Con las rutas nuevamente cargadas de camionetas y camiones rumbo a los centros de recepción, la actividad tabacalera dejó atrás la incertidumbre y volvió a posicionarse como uno de los pilares de la economía rural misionera. El desafío hacia adelante será sostener el diálogo sectorial, revisar condiciones de mercado y garantizar la competitividad de una cadena que moviliza miles de millones de pesos en la provincia.

