Misiones avanza en la formalización de emprendimientos alimentarios con la capacitación de más de 100 productores en la habilitación de salas de alimentos artesanales. La iniciativa, impulsada por el Ministerio de Agricultura Familiar junto al Ministerio de Salud Pública, busca garantizar condiciones sanitarias adecuadas, promover la calidad de los productos y facilitar la inserción en mercados formales dentro del territorio provincial.
El subsecretario de Comercialización, Facundo Cuenca, explicó en LT 17 Radio Provincia de Misiones que se trata de una herramienta que permite registrar tanto los espacios de elaboración como los productos. “Es la ley número 18, número 71, que permite que los productores misioneros puedan habilitar y registrar sus cocinas artesanales, salas y alimentos. Esto le da control, un aval, a partir de asesoramiento y estudios en laboratorio, para formalizar sus actividades y entrar en nuevos mercados”, detalló.
En ese marco, el funcionario indicó que recientemente se realizó una capacitación virtual con amplia participación. “Lo que hicimos esta semana fue una charla con más de 100 productores, donde contamos algunas novedades y también la incorporación de un portal web que lo lleva adelante la División de Calidad de Alimentos del Ministerio de Salud Pública”, señaló, destacando la articulación entre organismos para fortalecer el sistema.
Impulso a los emprendedores locales
Actualmente, Misiones cuenta con entre 300 y 350 salas de alimentos artesanales habilitadas, con registros que se actualizan cada cinco años. “Se mantiene un número de entre 300 a 350 habilitaciones, el asesoramiento es mucho y va creciendo, pero también están los tiempos del productor para acondicionar su espacio de elaboración”, explicó Cuenca sobre el desarrollo del sector.
En relación a las características de estos emprendimientos, remarcó que se trata de producciones a pequeña escala aunque con fuerte identidad local. “El pequeño productor misionero elabora conservas, panificados o pastas en una escala no muy voluminosa. Esta herramienta le permite agregar valor, identidad con su marca y poder entrar a mercados más formales con los controles que establece el Código Alimentario Argentino”, afirmó.
Cuenca también hizo foco en la importancia de acompañar a quienes aún se encuentran en la informalidad. “Hay bastante, nos dimos cuenta en la convocatoria. Brindamos los primeros pasos para habilitar una sala, desde la documentación hasta los manuales, porque no nos olvidemos que estamos hablando de alimentos y hay que garantizar seguridad”, explicó.
Finalmente, destacó el rol del Estado en el acompañamiento técnico y la generación de oportunidades. “El productor tiene la posibilidad de acondicionar su espacio mediante asesoramiento técnico y luego acceder a análisis en el laboratorio central. Cuando escala, ya necesita este tipo de registro para encontrar otros mercados”, concluyó.

