Jonathan Bochert lidera Agua-í Kokué, un proyecto hidropónico innovador que crece con firmeza en la tierra colorada. Con un sistema basado en arena y riego controlado, produce hortalizas frescas para el sector gastronómico y el Parque Nacional Iguazú.
Agua-í Kokué nació hace aproximadamente un año en Puerto Iguazú como un emprendimiento familiar enfocado en la producción hidropónica de hortalizas. Su impulsor, Jonathan Bochert, apostó por un sistema sustentable que combina innovación y eficiencia, utilizando arena como medio de cultivo y agua enriquecida con nutrientes.
“Es un sistema donde la arena brinda sustento a las raíces y ayuda a regular la temperatura. La parte hidropónica está en el riego, que lleva los nutrientes”, explicó durante una entrevista con el ciclo Agrotech, de Canal Doce.

A diferencia del sistema NFT, que exige mayor monitoreo constante, esta técnica de cultivo resulta con menor costo de instalación. “Nosotros lo hacemos directamente sobre el suelo, lo que reduce estructuras y también el consumo energético. En este sistema se riega entre 10 y 15 minutos por día, lo que lo hace mucho más eficiente”, detalló.
Actualmente, Agua-í Kokué provee sus productos frescos a hoteles, restaurantes y recientemente ingresó como proveedor del Parque Nacional Iguazú, consolidando su crecimiento en el mercado local.
Alentando a nuevos emprendedores a incursionar en el mundo de la hidroponía, Bochert aconsejó: “Asesórense bien, hagan un buen plan de negocio y empiecen de a poco. Ir de menos a más permite aprender sin tantos riesgos”.

