El Día Nacional de la Producción Orgánica se conmemora cada 3 de diciembre y marca un eje para el sector, que ubica al país como segundo a nivel mundial en superficie certificada, después de Australia. En este marco, Misiones consolida avances en el sector, y muestra cifras que reflejan un crecimiento sostenido durante el último año.
La provincia suma más de 4.200 hectáreas certificadas, con predominio en yerba mate y luego té. Además, registra un incremento del 31% en la cantidad de establecimientos habilitados durante el último año. Este crecimiento se complementa con chacras en proceso de transición, lo que anticipa una mayor superficie certificada con el correr de los meses. La localidad de Comandante Andresito es quien lidera la producción orgánica en la provincia, con más de 300 hectáreas habilitadas.
El Gobierno provincial acompaña este avance con procesos de certificación, asistencia técnica y herramientas como la CheckList Orgánica, que ordena el trabajo en las chacras y acelera la transición hacia sistemas sustentables. Estas acciones alcanzan principalmente a productores de yerba mate y té y buscan fortalecer toda la cadena productiva.
En este sentido, por primera vez, el consumo interno de yerba mate orgánica supera las exportaciones. El mercado local registró 273.345 kilos, mientras que 213.363 kilos se enviaron al exterior. Esto confirma un aumento sostenido en la demanda nacional de productos certificados.
Al mismo tiempo, los bioinsumos ocupan un rol clave dentro de la producción orgánica. Funcionan como un paquete tecnológico para cumplir normativas vigentes dentro de las chacras y permiten avanzar en sistemas más responsables con el ambiente.
La producción orgánica se encuentra regulada por la Ley Nacional 27.127, que la define como un sistema sostenible que promueve el cuidado ambiental mediante el fortalecimiento de la biodiversidad y la actividad biótica del suelo. Este sistema evita el uso de fertilizantes y plaguicidas sintéticos, junto con cualquier intervención genética, y prioriza métodos que impiden la contaminación de aire, agua y suelo.
Cabe mencionar que dichos productos requieren sellos de certificación que otorga el SENASA y que auditan cuatro entidades habilitadas en el país. Entre ellas OIA, LETIS, ECOCERT y FOOD SAFETY. Estas certificaciones representan un valor agregado para la presencia nacional e internacional de la actividad.

