El INTA de Cerro Azul comenzó a estudiar el cultivo de rosella con el objetivo de establecer pautas que permitan mejorar su producción y calidad en Misiones. La investigación contempla aspectos como la selección de semillas, la fecha de siembra y el comportamiento de las plantas a campo.
La especie ya forma parte de las producciones de algunos agricultores familiares de la provincia y tiene presencia en las ferias francas, donde se comercializa como una alternativa para incorporar a la yerba mate y, en menor medida, al té.
Investigación para establecer pautas de cultivo
Maricel Bálsamo, ingeniera agrónoma de la Estación Experimental del INTA Cerro Azul, explicó a Canal Doce que su trabajo se concentra en especies con demanda en Misiones que todavía no cuentan con protocolos específicos de producción.
“Me dedico a generar protocolos a través de la investigación de cultivos de especies que no tienen cultivo aún, pero sí una alta demanda en la provincia de Misiones”, señaló.
La especialista explicó que estos estudios también pueden aportar información para la incorporación de determinadas especies al Código Alimentario, cuando existen antecedentes de uso que permiten establecer un marco para su producción y comercialización.
En ese grupo mencionó a la rosella, además de otras especies como la cangorosa, la lipia y el burrito.
Sobre la rosella, Bálsamo aclaró que su presencia en la provincia no es reciente: “El cultivo de rosella no es algo nuevo dentro de nuestra provincia: generalmente lo cultivan los agricultores familiares y se vende en las ferias francas”.
La selección de semillas y el momento de la siembra
Una de las primeras líneas de trabajo apunta a mejorar las semillas disponibles. Para eso, la investigadora propone seleccionar las plantas que presenten mejores características durante el ciclo productivo. “La idea, por ejemplo, es empezar a mejorar las semillas que nosotros tenemos: dejar siempre una planta o dos plantas con rosellas buenas, aquellas que no se han enfermado y que tuvieron un buen comportamiento a campo”, explicó.
Esas plantas no se destinan a la cosecha de flores, sino a la obtención de semillas para la siguiente temporada. “No cosechar la flor, sino hacerlo para semillas y guardarlo para el próximo año”, detalló Bálsamo.
Otro punto central del protocolo es determinar el momento adecuado para la siembra. La ingeniera agrónoma explicó que la rosella es una planta de día corto, por lo que necesita el acortamiento de las horas de luz para iniciar la floración. “¿Cuándo tenemos nuestro día más largo? El 21 de diciembre. A partir de ahí, los días se van acortando hasta el 21 de junio”, indicó.
Por este motivo, la planta puede florecer después del 21 de diciembre, sin importar exactamente cuándo se realizó la siembra. Sin embargo, Bálsamo señaló que resulta necesario contar antes con una planta con suficiente desarrollo para sostener la producción posterior.
“Si no preví antes tener una planta bastante frondosa para que las hojas alimenten después a las flores, difícilmente tenga una buena producción”, explicó.
El protocolo que desarrolla el INTA de Cerro Azul busca reunir estas pautas para establecer condiciones más precisas para el cultivo de rosella en Misiones y aportar información útil a quienes ya producen esta especie o evalúan incorporarla a sus sistemas productivos.

