La disponibilidad de forraje durante todo el año continúa siendo uno de los mayores desafíos para la producción ganadera en Misiones. En ese escenario, el sorgo emerge como una herramienta estratégica por su resistencia a las condiciones climáticas, su capacidad de generar grandes volúmenes de biomasa y su versatilidad para destinarse tanto a silaje como a pastoreo.
Con el objetivo de aportar datos específicos para la provincia, el Inta Montecarlo realizó un ensayo comparativo con once cultivares comerciales de sorgo en el Campo Anexo Laharrague, durante la campaña 2025/2026. El trabajo se desarrolló en el marco de la Red NEA de Sorgo del Inta y permitió identificar los materiales con mejor desempeño en producción de materia seca, rendimiento de grano y capacidad de rebrote.
El ingeniero agrónomo Mauro Loto, integrante del Inta Montecarlo, explicó que la meta fue generar información local. “Muchas veces los productores deben tomar decisiones con información generada en otras regiones. Con este trabajo buscamos ofrecer datos locales para que puedan seleccionar el material que mejor se adapte a cada planteo productivo”, señaló.

El ensayo incluyó dos cultivares forrajeros, siete de doble propósito y dos graníferos. La evaluación simuló un sistema ganadero intensivo con un primer aprovechamiento destinado a silaje o cosecha de grano y un segundo corte para medir el rebrote.
Los resultados mostraron que no existe un híbrido único para todos los sistemas, ya que cada material ofrece ventajas según el objetivo productivo. En producción total de biomasa se destacaron Santa Ana, con veinte mil quinientos ochenta y dos kilos de materia seca por hectárea; Origran 270, con diecinueve mil quinientos cincuenta y siete kilos; y Yanquetruz Silero Azucarado, con diecinueve mil cuatrocientos noventa y dos kilos.
Una estrategia para cubrir el bache de forraje
Los sorgos forrajeros sobresalieron por su capacidad de rebrote, clave para sostener la oferta de alimento en otoño. Entre ellos, ADV F2850 produjo más de la mitad de su biomasa en el segundo corte, mientras que Coliqueo SFF concentró el 57,5 % en esa etapa. Estas características los convierten en alternativas valiosas para cubrir el déficit de forraje hacia el final del verano.
Por su parte, Origran 270 se posicionó como uno de los materiales más completos, al combinar un elevado rendimiento de biomasa con una destacada producción de grano y el mayor índice de cosecha del ensayo, lo que mejora el valor energético del silaje.
El informe concluyó que combinar un primer corte destinado a silaje o grano con el aprovechamiento posterior del rebrote constituye una estrategia eficiente para los sistemas ganaderos de Misiones. Así, los productores pueden generar reservas de alta calidad y extender la disponibilidad de forraje en una de las épocas más críticas del año.
Desde el Inta Montecarlo adelantaron que este ensayo forma parte de una línea de investigación destinada a fortalecer la producción animal y mejorar la rentabilidad de quienes producen granos. En esa dirección, Mauro Loto anticipó que en la próxima campaña comenzará un ensayo comparativo de híbridos de maíz en distintos ambientes de Misiones, con el objetivo de evaluar su potencial y ofrecer recomendaciones ajustadas a cada sistema productivo.

