En medio de la incertidumbre judicial por las facultades del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym), los productores misioneros atraviesan una profunda crisis económica y continúan comercializando su producción por debajo de los costos. Así lo advirtió el presidente de la Asociación Civil Impulso Yerbatero, Jorge Skripczuk, en diálogo con LT 17 Radio Provincia de Misiones.
Reclamo judicial y crisis en la cadena productiva
El dirigente explicó que el pasado 10 de abril se realizó una nueva presentación ante la Justicia federal con el objetivo de declarar la nulidad del DNU 70/2023 en su capítulo yerbatero y restituir las facultades del Inym. Además, se solicitó una medida cautelar para que el organismo pueda volver a intervenir de manera inmediata mientras se resuelve el fondo de la cuestión.
“Lo que se pide es que el Inym vuelva a tener todas las facultades como las tuvo desde su creación, porque hoy quedó prácticamente acéfalo, limitado sólo a tareas de promoción”, señaló Skripczuk.
La resolución de la cautelar dependerá de los tiempos judiciales, pero de ser favorable podría permitir que el instituto recupere su capacidad de regulación, especialmente en la fijación de precios, uno de los principales reclamos del sector.
En paralelo, la situación en el campo se agrava. Según detalló el referente yerbatero, actualmente los productores perciben en promedio unos 200 pesos por kilo de hoja verde, muy por debajo del costo de producción, que supera los 450 pesos. “Hoy el yerbatero está regalando su producción”, afirmó.
La disparidad de precios también refleja un mercado desregulado: en algunas zonas se paga entre 350 y 380 pesos, mientras que en otras apenas alcanza los 100 o 220 pesos, incluso con entrega en secadero. Para el sector, el valor debería ubicarse cerca de los 700 pesos para cubrir costos y generar un margen mínimo de rentabilidad.
Impacto en la economía regional
Skripczuk advirtió que el impacto no se limita a los productores, sino que alcanza a toda la economía regional. “Estamos hablando de casi 950 millones de kilos de hoja verde. Es mucho dinero que deja de circular en la provincia”, explicó.
El dirigente también remarcó que el debilitamiento del Inym tras el DNU generó un fuerte desequilibrio en la cadena productiva, afectando no sólo a los productores, sino también a cosecheros, trabajadores rurales y comercios del interior. Incluso, señaló que algunos productores comenzaron a abandonar sus chacras o migrar a países vecinos en busca de ingresos.
Mientras se espera una definición judicial, muchos yerbateros optan por postergar la cosecha ante la imposibilidad de cubrir los costos. “Hoy cosechar es poner plata encima”, sostuvo.
El reclamo cuenta con el acompañamiento del Gobierno provincial y busca sumar el respaldo de intendentes y organizaciones del sector, en un contexto donde la actividad yerbatera vuelve a estar en el centro de la discusión económica.

