La plantinera Amanecer Campero, ubicada en San Vicente, surgió como respuesta a una necesidad concreta: la falta de material de propagación disponible para los productores de la región. Desde hace dos años, el vivero se dedica de manera exclusiva a la producción de plantines hortícolas, un insumo clave para el crecimiento del sector. La experiencia fue presentada en una entrevista para el ciclo AgroTech de Canal Doce.
Según explicó el técnico Marcelo Carballo, la lechuga es el cultivo más demandado y lidera el volumen de producción del vivero. Sin embargo, también elaboran plantines de repollo, acelga, cebollita y perejil, todos con una creciente aceptación entre los horticultores locales. Este año, además, sumaron la producción de curcubitáceas, especialmente sandía, para acompañar la diversificación de las chacras.
Carballo destacó que la horticultura se consolidó como uno de los rubros que más aportó a la diversificación productiva en los últimos años. Para muchos productores, incorporar hortalizas significó estabilizar ingresos y ampliar las posibilidades de manejo dentro de la chacra.
Uno de los ejes del trabajo en la plantinera es el uso de bioinsumos, especialmente enraizadores biológicos. Entre ellos, señalaron el empleo de Biomo, un producto a base de microorganismos que promueve un desarrollo radicular más sólido y saludable.
Gracias a estos insumos, el vivero logró alcanzar estándares de calidad que responden a las exigencias de los productores. “Buscamos un plantín uniforme, con buen desarrollo radicular y capaz de afrontar el estrés del campo con mínima afectación”, señaló Carballo.
La apuesta por un manejo sustentable también es parte de la filosofía de Amanecer Campero. El equipo prioriza insumos orgánicos y trabaja bajo la premisa de reducir al mínimo el uso de agroquímicos, promoviendo un sistema de producción más saludable para el ambiente y para los agricultores que reciben los plantines.

