Emiliano Dibu Martínez pegó el salto que se le había negado a principios de año. Frustrada la posibilidad de pasar a Juventus y con mucha competencia interna en Aston Villa, tomó la decisión de cambiar de aire a esta altura de su carrera y acordó su llegada a Chelsea. Este viernes viajará a Londres y firmará su contrato por tres temporadas.
La búsqueda de un arquero de jerarquía absoluta se transformó en una prioridad dentro de la planificación de Chelsea. Las flojas e irregulares actuaciones del español Robert Sánchez encendieron las alarmas en el cuerpo técnico encabezado por Xabi Alonso, lo que impulsó a la dirigencia a volcarse decididamente por el futbolista formado en Independiente.

Su vasta trayectoria en el certamen británico, sumada a su liderazgo y personalidad en momentos decisivos, convirtieron a Martínez en la opción número uno para quedarse con el arco en Stamford Bridge.
El arquero argentino era una de las máximas figuras del equipo que viene de hacer una gran campaña en la Premier League y consagrarse campeón de la Europa League, pero por su elevado salario quedaba afuera del presupuesto institucional. La intención de la dirigencia villana era venderlo y hacer un importante negocio. Por eso mismo lo puso en vidriera y compró al japonés Zion Suzuki para reemplazarlo.
Primero despertó el interés de Tottenham y también fue ofrecido a los Blues, que terminaron acelerando por su contratación. Ya existe un acuerdo verbal para comprar su pase en 7.5 millones de libras esterlinas y este viernes viajará a Londres para firmar su contrato por tres temporadas.

