Paraguay volvió a casa con tristeza por la eliminación, pero también con el reconocimiento de un país que volvió a sentirse mundialista después de 16 años. Cientos de hinchas y hasta el presidente Santiago Peña recibieron este lunes a la Albirroja, que alcanzó los octavos de final del Mundial de Canadá, México y Estados Unidos 2026 y quedó afuera tras perder 1-0 contra Francia.
El plantel llegó poco después de las 6 de la mañana al aeropuerto Silvio Pettirossi, en la ciudad de Luque, en un vuelo chárter. En la terminal lo esperaban el mandatario paraguayo, funcionarios del Gobierno y cientos de fanáticos que se acercaron desde la madrugada a los alrededores del aeropuerto y a las cercanías de las rampas de despegue.
“El cuerpo técnico y los jugadores realmente nos han regalado unos días maravillosos. Nos animaron a soñar en grande y creo que ese es el mensaje de este pueblo maravilloso que hoy tiene una palabra potente: gracias, gracias de corazón por hacernos sentir tan orgullosos”, dijo Peña en un breve discurso dirigido al plantel.
El presidente también publicó un mensaje en su cuenta de X, donde volvió a agradecerle al equipo por “demostrar la garra guaraní en cada partido” y por defender la bandera de Paraguay “con el alma”. “Ese coraje y nunca darse por vencidos ante ningún rival es lo que somos. Hoy venimos a decirles gracias, con el cariño de todo un pueblo que vibró durante el Mundial acompañándolos”, escribió.
Paraguay quedó eliminado en octavos de final al caer 1-0 ante Francia, una de las favoritas al título, por un penal convertido por Kylian Mbappé. Con ese triunfo, el equipo europeo avanzó a los cuartos de final, donde este jueves enfrentará a Marruecos.
Gustavo Alfaro, el entrenador argentino de la Albirroja, aprovechó el recibimiento para dejar un mensaje fuerte a los hinchas y pedir que se cuide el proceso que volvió a poner a Paraguay en una Copa del Mundo. “Defiendan esto, esta llama que estos chicos encendieron, que volvieron a encender, porque es la llama que históricamente Paraguay tuvo encendida para demostrarle al mundo que está de pie”, señaló.
El santafesino, de 63 años, también dejó abierta la puerta para continuar al frente del seleccionado, una decisión que ahora deberá resolver la Asociación Paraguaya de Fútbol. “Hay un montón de desafíos por delante, hay un montón de cosas que hay que tratar de lograr, de conquistar y de trabajar”, sostuvo.
Y agregó: “Hoy lo que tenemos es una gran ilusión, que eso después se va a transformar en expectativa, porque la expectativa va a requerir un montón de cosas superiores y mayores, pero eso habrá tiempo para analizarlo más adelante”.
Más allá de la eliminación, Paraguay cerró su participación con una sensación de reconstrucción. Volvió al Mundial después de 16 años, compitió hasta octavos y regresó a Asunción con un respaldo popular que transformó la despedida en agradecimiento.
Clarín

