La FIFA puso en marcha una investigación disciplinaria que involucra a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), los futbolistas Leandro Paredes, Nahuel Molina y Thiago Almada, además del ayudante técnico Roberto Ayala. El procedimiento busca determinar si existieron infracciones al Código Disciplinario durante la semifinal frente a Inglaterra y la final del Mundial 2026 ante España.
En el caso de los futbolistas y del integrante del cuerpo técnico, el organismo analiza presuntas conductas vinculadas a agresiones y acciones antideportivas ocurridas durante los incidentes registrados tras el partido decisivo. Según el reglamento de la FIFA, este tipo de faltas puede derivar en suspensiones de uno o más encuentros, dependiendo de la gravedad de cada situación.
Paredes aparece entre los principales involucrados por una supuesta agresión, una infracción que contempla un mínimo de tres partidos de suspensión. Nahuel Molina también es investigado por un presunto hecho de agresión y por conducta antideportiva, mientras que Thiago Almada quedó bajo análisis exclusivamente por este último apartado. Roberto Ayala, por su parte, también deberá responder por una presunta agresión durante los incidentes posteriores al encuentro.
La AFA enfrenta un expediente separado por posibles incumplimientos relacionados con conducta inadecuada, manifestaciones ajenas al ámbito deportivo, discriminación y aspectos vinculados al orden y la seguridad durante el partido. La investigación evaluará si existieron responsabilidades institucionales que ameriten sanciones disciplinarias.
En caso de comprobarse las infracciones, las medidas contra la AFA podrían incluir multas económicas, restricciones de público en futuros partidos e incluso sanciones deportivas de mayor alcance previstas por el Código Disciplinario. La severidad de las decisiones dependerá de la gravedad de los hechos y de las conclusiones que alcance la Comisión Disciplinaria.
El reglamento también contempla que, en situaciones de reincidencia o de especial gravedad, puedan aplicarse castigos adicionales como la disputa de encuentros a puertas cerradas, la deducción de puntos, la exclusión de competiciones o la obligación de implementar medidas preventivas para evitar nuevos incidentes.
Por el momento, la FIFA no adoptó ninguna sanción y el expediente continúa en etapa de investigación. Una vez concluido el proceso, el órgano disciplinario determinará si existieron infracciones y resolverá qué medidas corresponden para cada uno de los involucrados.

