El Club Social y Deportivo Tokio de Posadas celebra este 2 de enero su 76° aniversario, una historia que comenzó en 1950 y que con el paso de las décadas se transformó en un emblema del deporte misionero.
En una jornada marcada por el intenso calor, el 2 de enero de 1950 un grupo de amigos se reunió en el entonces tradicional Café Tokio y tomó la decisión de dar vida a una nueva institución. Aquel encuentro fue el punto de partida del club que, en sus inicios, llevó el nombre del lugar que lo vio nacer.
Entre los impulsores de la iniciativa se encontraban Guillermo Yamaguchi, quien se convirtió en el primer presidente, junto a Martín Avalía, Enrique Puentes, Adolfo Héctor Mercanti, Salvador Mónaca, Ángel Noé Vivanco, Ricardo Diéguez, Julio Romeo Temporelli y otros socios fundadores. Ellos sentaron las bases de la entidad y establecieron, a través del estatuto, los principios que guiaron su crecimiento. El nombre “Café Tokio” fue elegido en homenaje al sitio donde se concretó la fundación, un local ubicado frente a la plaza 9 de Julio, donde también funcionaba la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos.
Con el tiempo y por exigencias de afiliación a la Federación Misionera de Básquetbol, que no admitía denominaciones de carácter comercial, la institución adoptó su denominación definitiva: Club Social y Deportivo Tokio. La personería jurídica llegó el 5 de julio de 1957 y, años más tarde, el 8 de noviembre de 1963, durante la presidencia de Adolfo Mercanti, se concretó la compra del terreno ubicado en la intersección de Félix de Azara y Belgrano, donde actualmente se encuentra su sede.
Desde sus primeros pasos, el básquetbol se consolidó como la disciplina central del club, aunque con el correr de los años también se sumaron otras actividades deportivas y recreativas. Patinaje, ajedrez, karate, vóleibol, fútbol cinco y pádel encontraron su espacio en la institución, mientras que el gimnasio cubierto fue escenario de recordadas veladas boxísticas, eventos culturales y encuentros políticos.
La rica historia deportiva de Tokio está profundamente ligada a grandes figuras del básquet. En sus primeros tiempos se destacó Jorge Yamaguchi y, más adelante, emergió la figura de Ernesto “Finito” Gehrmann, considerado uno de los máximos referentes del deporte misionero y una leyenda indiscutida en la historia del club.

