La industria forestal correntina se encuentra en una situación crítica, con reducción drástica de planteles y horarios laborales, especialmente en el parque forestoindustrial de Santa Rosa. Tarifas en alza, combustible más caro, fuerte caída de la demanda interna y la presión fiscal está asfixiando a los aserraderos pequeños y medianos, ponen en riesgo cientos de fuentes de trabajo.
Ramón Sotelo, presidente del Parque Foresto-industrial Santa Rosa y referente de la Asociación de Madereros y Afines (AMAYADAP), reconoció que 2025 fue un año “cuesta arriba” desde el primer trimestre.
“Arrancamos reduciendo personal de 50 operarios y recortando turnos. La planta del Parque Foresto-industrial se mantuvo activa gracias a la exportación de pallets, pero con una rentabilidad muy baja. Las otras dos fábricas, que dependen del mercado interno, directamente no repuntan. Hay muy pocos pedidos y trabajamos al 60% de la capacidad”, explicó Sotelo.
Mercado interno paralizado y presión fiscal
Sotelo, cuya empresa trabaja con grandes clientes vinculados a la construcción como Loma Negra, señaló que la paralización de la obra pública y privada ha suspendido órdenes de compra, lo que ha desplomado las ventas.
Precios planchados: “El mercado nacional está totalmente caído. No hay poder de compra. Mantenemos los mismos precios que en 2024 y absorbimos todos los aumentos de logística, salarios, servicios e impuestos de 2025. Es imposible sostener así a una PyME por mucho más tiempo”, advirtió al portal Argentina Forestal.
Ausencia de respuestas: el sector se siente “asfixiado” por ARCA, que “sigue inspeccionando y presionando por pagos” en un contexto de actividad desplomada.
Riesgo laboral: la situación actual genera incertidumbre sobre el pago del aguinaldo y los aumentos salariales de fin de año. Seis aserraderos del Parque ya cerraron a principios de año y no lograron reabrir.
Con información de Perfil

