El secretario general de la Federación Gráfica Bonaerense, Matías Velázquez, reveló datos contundentes sobre la crisis que atraviesa la industria del libro en Argentina. Actualmente el sector registra una capacidad ociosa del 60%, un indicador que evidencia la profunda caída de la actividad.
El dirigente sindical advirtió que el país retrocedió 23 años en la estadística de libros impresos. Según los registros, en 2003 se editaron 33 millones de ejemplares, una cifra apenas un millón superior a la registrada en 2025. Esa comparación expone el estancamiento de una industria que no logra recuperar los niveles productivos de hace dos décadas.

Velázquez también indicó que el sector gráfico perdió un 35% de su fuerza laboral, lo que agrava aún más el panorama ocupacional. Además, vinculó la crisis con la contracción del consumo interno que se vive a nivel nacional: “Si hay consumo y actividad económica y la gente tiene plata en los bolsillos, se consumen libros como otros bienes”.
Por su parte, Christian Rainone, presidente de la Fundación El Libro, aportó cifras en el discurso de apertura de la Feria del Libro 2026. Señaló que, si bien el 2025 fue el año con mayor cantidad de títulos impresos, casi 37 mil, al analizar la cantidad de ejemplares producidos, el panorama resulta desalentador.

“La cantidad de libros impresos bajó un 34%, de 52 millones a 34 millones”, explicó Rainone. La tirada promedio fue de 1.000 ejemplares, pero un 26 por ciento de la producción se imprimió por menos de 600 ejemplares. Esto indica que, si bien se diversificaron los títulos, cada uno se edita en cantidades cada vez más reducidas.

