El proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que podría tratarse en los próximos días en el Congreso de la Nación, vuelve a poner en tensión al mercado de alquileres. La iniciativa propone reducir a solo tres días el plazo de intimación por falta de pago y avanzar con desalojos más rápidos, lo que implica un cambio profundo en la dinámica contractual.
Así, mientras los alquileres escalan por encima de la inflación y el poder adquisitivo se desploma, el Gobierno nacional impulsa la iniciativa que elimina garantías básicas y acelera los desalojos a niveles inéditos en la región. De ese modo, la propuesta busca reordenar el funcionamiento del mercado con un esquema más previsible para el propietario, donde el incumplimiento tenga consecuencias más rápidas y claras.
Bajo esa lógica, se busca generar un entorno más atractivo para la inversión en vivienda en alquiler, en un contexto donde la oferta todavía resulta limitada. Sin embargo, desde el lado de los inquilinos crece el rechazo.
Un análisis comparativo del proyecto de ley que planea la Nación revela que Argentina busca implementar el sistema de desalojo más agresivo y con menos protecciones para el inquilino de toda América Latina y España.

Efectos del Desalojo Express
El proyecto establece que, ante la falta de pago, el plazo de intimación será de apenas 3 días corridos. Se trata de un tiempo récord que ignora la realidad de los procesos administrativos y bancarios actuales. Países como Brasil y España otorgan 30 días para purgar la mora. Incluso Uruguay, bajo su Ley de Urgente Consideración (LUC), otorga 10 días hábiles. Argentina sería el único país en reducir este margen a menos de una semana.
A diferencia de lo que ocurre en otros países, el proyecto argentino no contempla la posibilidad de que el inquilino detenga el desalojo pagando lo adeudado una vez iniciado el proceso. Esta eliminación de la “enervación” quita una red de seguridad vital para familias que, por un bache económico temporal, podrían quedar en la calle sin derecho a réplica.
Así, en un contexto donde los contratos de alquiler devoran el 50% o más de los ingresos familiares, la implementación del sistema representa un nuevo golpe para la estabilidad de millones de hogares argentinos.
Se agrava el endeudamiento de las familias a nivel nacional
El periodista de Canal Doce, Juan Carlos Argüello ,puso en duda el diagnóstico oficial sobre la mejora del empleo y el poder adquisitivo. Presentó datos que, según afirmó, muestran un escenario muy distinto para miles de argentinos endeudados. Durante su participación en el programa Al Mediodía, el columnista citó cifras oficiales del Banco Central de la República Argentina. Y sostuvo que la morosidad en créditos personales y tarjetas alcanzó niveles históricos.
“En su discurso de apertura de las sesiones, escuchamos al Presidente que había aumentado el empleo y que también había mejorado el poder adquisitivo. Sin embargo, la realidad está diciendo otra cosa”, afirmó.
Morosidad récord en créditos personales
Argüello detalló que los niveles de mora en préstamos personales marcan un máximo desde que existen registros oficiales. “La realidad está diciendo que hay morosidad récord en los créditos personales, según datos oficiales del Banco Central”, subrayó.
Según precisó, el mayor impacto recae en los sectores de menores ingresos:
- 429.000 deudores en créditos de entre 25.000 y 123.000 pesos, el segmento más bajo.
- 314.000 deudores en el rango de 123.000 a 296.000 pesos, tanto en préstamos bancarios como en tarjetas.
“Están debiendo los que tienen créditos más bajos. Es este sector el que más problemas tiene para cumplir con las cuotas pactadas”, remarcó.
La encuesta de Canal Doce sobre presión de alquileres y los desalojos express
En paralelo, Canal Doce, que cuenta con cerca de 200 mil seguidores en redes sociales, realizó una encuesta para medir el impacto de la situación en su audiencia.
La pregunta fue directa: ¿Te cuesta pagar el alquiler, pediste un préstamo o te atrasaste con la tarjeta en los últimos 6 meses?
Los resultados reflejaron un fuerte nivel de dificultad económica:
- Sí: 92%
- No: 8%

Los datos expuestos por Argüello y la respuesta mayoritaria en la encuesta evidencian una brecha entre el discurso oficial y la experiencia cotidiana de miles de ciudadanos que enfrentan problemas para cumplir con sus compromisos financieros.

