El riesgo país argentino volvió a superar los 900 puntos básicos y alcanzó los 925 durante la jornada de este jueves. El indicador que elabora JP Morgan registró una suba superior al 8% respecto del cierre anterior, cuando había terminado en 852 unidades, en una rueda marcada por las pérdidas de los activos nacionales.
El deterioro también se reflejó en los títulos públicos, que registraron caídas cercanas al 3%. A ese movimiento se sumaron las bajas de las acciones del Merval y de los papeles argentinos que cotizan en Wall Street, en un contexto de mayor cautela de los inversores frente al rumbo económico del Gobierno de Javier Milei.
La evolución del indicador vuelve a encender las señales de preocupación por la deuda soberana. En el mercado consideran que, cuando el riesgo país supera los mil puntos, los títulos argentinos ingresan en una zona de mayor vulnerabilidad frente a un eventual incumplimiento. En julio, el índice había alcanzado un piso de 400 puntos, pero desde entonces acumuló un deterioro sostenido de las expectativas.
Entre los factores que presionan sobre los activos aparece la incertidumbre por el acceso a financiamiento externo y la posibilidad de contar nuevamente con respaldo de Estados Unidos. En ese escenario, la derrota electoral de Donald Trump debilitó las expectativas sobre un eventual nuevo auxilio financiero, que los operadores consideraban un respaldo ante posibles episodios de tensión cambiaria.
La atención también está puesta en los compromisos de deuda que deberá afrontar el ministro de Economía, Luis Caputo. Entre noviembre y diciembre vencen pagos por unos 1.300 millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional (FMI), mientras que en enero el Gobierno deberá afrontar otros 4.400 millones de dólares con bonistas, además de obligaciones vinculadas a Bopreales y organismos multilaterales.
A las dudas financieras se suma la presión sobre el mercado cambiario. El Banco Central no logró comprar divisas durante las últimas tres ruedas y los operadores detectaron intervenciones oficiales para contener la tensión. Un informe del Grupo Atenas también advirtió que las necesidades de financiamiento de 2027 podrían superar los ingresos de dólares y estimó en un 40% la posibilidad de un faltante de 18.000 millones de dólares.

