Misiones se prepara para iniciar una de las obras de infraestructura energética más importantes de los últimos años, clave para el desarrollo productivo y la mejora del servicio eléctrico en gran parte del territorio provincial. Se trata de la línea de alta tensión de 132 kilovoltios, que atravesará la zona centro y se conectará con la ciudad de Posadas, fortaleciendo el anillo energético provincial.
El proyecto ya se encuentra en una etapa concreta, con el llamado a licitación en marcha y plazos que prevén la firma del contrato hacia el mes de febrero. La ejecución demandará entre uno y dos años, por lo que se trata de una obra de impacto estructural y de mediano plazo, pensada para responder a las necesidades futuras de la provincia.
La nueva infraestructura permitirá mejorar el suministro eléctrico y beneficiar de manera directa a más de 100.000 familias, aunque el impacto real alcanzará de forma indirecta a unas 260.000, al optimizar la estabilidad y la potencia del sistema. Esta mejora energética habilitará mayores niveles de desarrollo productivo e industrial en distintas regiones de Misiones, especialmente en la zona centro.
116 kilómetros de líneas de alta tensión
Uno de los aspectos centrales del proyecto es su financiamiento, logrado íntegramente por la provincia en un contexto nacional sin habilitación de fondos para este tipo de obras. Misiones accedió a un crédito de 72 millones de dólares otorgado por la Corporación Andina de Fomento (CAF), sustentado en su orden fiscal y equilibrio financiero. Se trata de un financiamiento a 15 años, con una tasa del 5,9%, considerada altamente competitiva a nivel internacional.
Con estos recursos se construirán 116 kilómetros de líneas de alta tensión en el tramo Alem–Oberá, se reformularán las estaciones transformadoras de Posadas, San Isidro y Oberá, y se ejecutará una nueva estación transformadora en Leandro N. Alem. Estas intervenciones permitirán una mejor distribución de la energía y un incremento significativo de la potencia disponible.
El impacto productivo será particularmente relevante en el corazón económico de la provincia. Sectores industriales estratégicos de la zona centro contarán con mayor capacidad energética, lo que favorecerá la expansión de la producción, la radicación de nuevas inversiones y el fortalecimiento de las economías regionales. Se trata de una obra planificada a largo plazo, fruto de años de gestión sostenida y planificación estratégica.
Generación de empleo para los misioneros
Además de mejorar el sistema energético, la obra tendrá un fuerte efecto en la generación de empleo. Durante los aproximadamente dos años que demandará su ejecución, más del 80% de la mano de obra será local, involucrando a trabajadores de los 30 municipios por los que atravesará la línea de 132 kilovoltios.
Finalmente, esta infraestructura permitirá garantizar previsibilidad energética para los próximos diez años, consolidando un sistema más estable, competitivo y sostenible. Más allá de su alcance territorial, se trata de una obra de red que fortalece la competitividad de Misiones y mejora la calidad de vida de miles de familias en toda la provincia.

