La mora bancaria de los créditos a las familias se ubicó en 12,9% en julio, una suba de 0,1 puntos porcentuales respecto de junio, según el Informe sobre Bancos que publicó el Banco Central. En el mismo mes del año pasado, la morosidad del financiamiento a los hogares era de 5,6%, lo que implica que el indicador más que se duplicó en un año, con un incremento de 7,3 puntos porcentuales.
El nivel de irregularidad de los préstamos al sector privado en su conjunto avanzó a 7,7%, mientras que el de las empresas aumentó a 3,6%. La diferencia entre ambos segmentos marcó una mayor incidencia de los atrasos de pago entre los hogares que entre las compañías.

El BCRA explicó que el aumento mensual de la mora respondió a dos factores: la reducción, en términos reales, del stock total de financiamiento -que integra el denominador del indicador- y el incremento real de la cartera irregular, aunque este último factor mostró una desaceleración.
Bajó la probabilidad de default, pero por otra razón
La probabilidad de default estimada (PDE) para el crédito total al sector privado descendió 0,2 puntos porcentuales en julio y quedó en 2,4%. En el caso de las familias, ese indicador bajó 0,5 puntos, hasta 3,9%; para las empresas, se mantuvo casi sin cambios, en 1,1%.
La PDE funciona como un indicador complementario de la mora y estima la posibilidad de que los deudores incumplan sus obligaciones financieras. Su baja en julio contrastó con el aumento del ratio de irregularidad, que estuvo condicionado, según el BCRA, por la caída del saldo real de los créditos.
Las entidades financieras mantuvieron niveles elevados de cobertura sobre los préstamos con dificultades de pago. En julio, las previsiones acumuladas por el conjunto de los bancos representaron 87,6% de la cartera en situación irregular, 0,8 puntos porcentuales más que en junio, y equivalieron a 6,7% del total de préstamos al sector privado.
Al contemplar en conjunto la morosidad, las previsiones constituidas y el capital disponible, el crédito irregular neto de previsiones se ubicó en 2,1% de la responsabilidad patrimonial computable (RPC) del sistema, 0,1 puntos porcentuales menos que el mes anterior, lo que da cuenta de un amplio margen de resiliencia frente a eventuales pérdidas crediticias.
Menos crédito en pesos, más en dólares
El saldo real del financiamiento al sector privado en pesos se redujo 0,9% en julio: los préstamos con garantía real se incrementaron, las líneas comerciales no mostraron cambios significativos, y los créditos al consumo se redujeron. El crédito en moneda extranjera, en cambio, creció 0,6% entre puntas de mes en moneda de origen. En conjunto, el saldo real de crédito total al sector privado bajó 1% en julio, aunque acumula una suba interanual de 4,7%.
Los depósitos del sector privado en pesos también cayeron: el saldo real se redujo 3,4% en el mes, principalmente por el desempeño de las cuentas a la vista, mientras que los depósitos en moneda extranjera aumentaron 2,5% en julio en moneda de origen.
Los indicadores de solvencia del sistema se mantuvieron en niveles elevados: la integración de capital (RPC) alcanzó 30,5% de los activos ponderados por riesgo, con un exceso de 276,7% sobre la exigencia regulatoria. La rentabilidad, medida en ROA anualizado del acumulado de los últimos tres meses, fue de 2%, mientras que el ROA de los últimos 12 meses se ubicó en 1,3% (ROE de 5,7%), levemente superior al de julio de 2025.

