En Misiones, tres de cada diez personas con algún tipo de financiamiento se encuentran en situación de mora. El dato surge de un informe de la consultora Analytica, elaborado con información del Banco Central de la República Argentina (BCRA), que ubica a la provincia con un 30,2% de deudores en incumplimiento, por encima del promedio nacional.
El deterioro de la economía de los hogares continúa siendo una de las principales consecuencias del escenario macroeconómico. La caída del consumo, la pérdida del poder adquisitivo durante el ajuste fiscal del Gobierno nacional y el elevado costo del financiamiento explican buena parte de la presión sobre las familias.
El estudio analiza un universo de 19,8 millones de personas con algún tipo de crédito vigente en Argentina: incluye préstamos otorgados por bancos, fintech, cooperativas, mutuales, tarjetas de crédito, casas de electrodomésticos y fideicomisos financieros.

En ese contexto, 5,3 millones de personas mantienen al menos una deuda impaga. La irregularidad de la cartera destinada a familias alcanzó el 15,9% en mayo, el nivel más alto de los últimos meses. Dentro del mapa nacional, Misiones aparece entre las jurisdicciones con mayores niveles de incumplimiento. El 30,2% de los deudores misioneros presenta atrasos en sus obligaciones financieras, ubicando a la provincia entre las diez con peor desempeño.
Misiones entre las más golpeadas por la crisis nacional
Por encima de Misiones se encuentran San Juan (35,2%), Catamarca (34,2%), San Luis (34,1%), La Rioja (34%), Chaco (33,1%), Corrientes (31,7%), Tucumán (31,5%), Formosa (30,8%) y Salta (30,4%). En el otro extremo aparecen la Ciudad de Buenos Aires (16,1%), La Pampa (19,5%) y Neuquén (23,3%).
Si bien el informe muestra que en Misiones la mora descendió 0,3 puntos porcentuales respecto de abril, esa mejora resulta insuficiente para modificar una situación que continúa siendo delicada.
El comportamiento provincial contrasta con el de otros grandes centros urbanos como Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, donde la mora volvió a incrementarse en mayo. En tanto, la evolución de los indicadores refleja la reconfiguración de la economía argentina.
Desde fines de 2023, la política de ajuste fiscal impulsada por el Gobierno nacional, bajo el concepto de “motosierra”, redujo la inflación y permitió cierta recuperación del crédito. Sin embargo, también provocó una fuerte caída del consumo interno y una pérdida significativa del poder adquisitivo.
El consumo en retroceso
En este sentido, muchas familias recurrieron al financiamiento para afrontar gastos corrientes, desde alimentos hasta servicios o bienes de consumo. El informe de Analytica señala que la deuda de los hogares argentinos asciende a 74,9 billones de pesos, equivalente al 6,6% del PIB.

Otro dato relevante es que los mayores problemas de pago aparecen fuera del sistema bancario tradicional. Mientras que entre quienes poseen únicamente créditos bancarios el 20% presenta atrasos, ese porcentaje asciende al 28,4% en fintech.
Asimismo, la irregularidad alcanza el 12,6% en bancos, el 21,6% en fintech y el 46,9% en otras entidades financieras. Además, crece la cantidad de personas que ya no acceden al crédito bancario y recurren exclusivamente a plataformas digitales u otros prestamistas.
El estudio confirma que los jóvenes de entre 18 y 30 años siguen siendo el segmento con mayores dificultades para sostener el pago de sus obligaciones financieras.

