Los últimos datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) de la Administración Nacional de Seguridad Social (ANSES), lejos están de lo que se anunció como una buena noticia en el marco de la crisis económica nacional. Los números evidencian que el mercado laboral formal sigue estancado, y que los nuevos empleos corresponden al sistema de monotributo, a la par de la pérdida de poder adquisitivo.
Es decir, el escenario es de mercado laboral estancado, un empleo privado que no arranca y un aumento de personas que encuentran refugio en el monotributo.
Números en detalle
El empleo registrado total llegó a 12,879 millones de personas, prácticamente el mismo nivel que un año atrás (-0,1% interanual), y anotó una leve mejora mensual de 0,1% desestacionalizada.
Cuando se mira en detalle, el número evidencia que de los casi 12.000 puestos netos que se sumaron en febrero, el grueso vino de el empleo público y los monotributistas.
Concretamente, el sector público incorporó 5720 trabajadores (+0,2% mensual), y el sector de monotributo, 5856 personas (+0,3%). En tanto, el empleo asalariado privado sumó 965 trabajadores, una variación prácticamente nula.
Empleo privado en rojo y más monotributistas
Los especialistas observan que la estabilidad de febrero llegó después de una secuencia prolongada de caída, pero todavía no se muestra una expansión sostenida y por eso, dicen, no se puede hablar de recuperación.
En ese contexto, cabe recordar que entre junio de 2025 y enero de 2026, el empleo asalariado privado acumuló nueve meses consecutivos de destrucción neta. El saldo interanual todavía refleja ese deterioro: en febrero hubo 100.000 trabajadores privados menos que un año atrás.
Y mientras el empleo asalariado privado perdió puestos en el último año, los monotributistas aumentaron en 90.700 personas, un crecimiento de 4,3% interanual. El monotributo social también creció. El segmento sumó unas 5400 personas en un año, equivalente a una suba de 2,2%. En paralelo, los trabajadores autónomos registraron una leve caída.
Nuevamente aquí, los analistas coinciden en que este fenómeno es igual a trabajo de peor calidad. Los ingresos formales quedaron por detrás de la inflación acumulada en 2026.
El salario bruto promedio del sector privado registrado alcanzó en febrero los $2.110.047, con una suba interanual de 32,2%. La media salarial llegó a $1.514.460, con un incremento de 30,6%. Según el INDEC, el sector privado registrado acumuló una mejora de 5,9% en el primer trimestre, mientras que la inflación avanzó 12,3%.
Perspectivas a futuro
Un informe de la consultora internacional Atlas Intel consignó que 74% de los argentinos considera que la situación del mercado laboral es mala. Además, el 58% de los consultados cree que la situación se agravará en los próximos seis meses.
Otro informe, de la consultora Trends, alertó en las últimas semanas por el desempleo: 15% de los consultados lo ve como uno de los principales problemas, por delante de los “bajos salarios” (14%) y únicamente tiene por encima a la inseguridad.

