El Parlamento Estudiantil, que este año reúne a alumnos de 83 escuelas de Misiones en la Cámara de Representantes, volvió a poner en agenda el valor de la participación joven en la construcción de políticas públicas. No es un ejercicio simbólico, ya que desde este espacio surgieron proyectos que se transformaron en leyes que cambiaron la vida de miles de misioneros. El ejemplo más trascendente es el Boleto Estatal Estudiantil Gratuito Misionero (BEEGM), promulgado en octubre de 2015.
Dicha ley fue presentada a su vez por distintos diputados, como el Ing. Carlos Rovira, quienes se hicieron eco del pedido de los jóvenes para tener garantizado el acceso a la educación.
La iniciativa garantiza que estudiantes de todos los niveles (desde el inicial hasta la universidad) puedan acceder a la educación sin el obstáculo del transporte. Su alcance es único en el país: sólo nueve provincias cuentan con un boleto estudiantil gratuito, pero ninguna con la cobertura integral que tiene Misiones, donde puede usarse tanto en recorridos urbanos como interurbanos, desde Posadas hasta Iguazú o de Oberá a cualquier localidad universitaria.
El impacto económico del Boleto Estudiantil Gratuito
Los números muestran el impacto del beneficio. Entre marzo y agosto de este año, 383.000 estudiantes utilizaron el boleto, lo que representa un crecimiento del 27% respecto de 2023 y el registro más alto desde su implementación. En total, más de 400.000 alumnos accedieron al programa en 2024, de acuerdo con datos del Consejo General de Educación.
El ahorro que implica para las familias es sustancial. En un hogar con un hijo en la secundaria y otro en la universidad, el beneficio puede superar los $245.600 al mes, lo que equivale a más de $2.456.000 en un año. Una cifra que, en tiempos de devaluación y aumento del combustible y los servicios de transporte, significa un verdadero respiro económico.

El programa garantiza la movilidad en las ciudades, a la par que resulta clave en el interior de la provincia, donde miles de jóvenes dependen del transporte interurbano para estudiar durante la semana.
A casi una década de su puesta en marcha, el BEEGM se consolidó como una de las políticas educativas más inclusivas de Misiones. La fuerte inversión del Estado provincial no solo asegura la gratuidad dentro de las aulas, sino también el acceso al sistema educativo a través del transporte, al mostrar que las ideas gestadas en el Parlamento Estudiantil tienen la capacidad de convertirse en transformaciones profundas para la comunidad.


