Miles de estudiantes y familias gestionan el Boleto Estudiantil Misionero, una beneficio que, desde su creación en 2016, transforma la economía familiar. Las filas en los puntos móviles y fijos del trámite reflejan el impacto que esta medida tiene en toda la provincia, ya que ofrece un alivio económico significativo para quienes deben trasladarse a sus centros educativos. Con un ahorro mensual de más de $40.000 en pasajes, el beneficio es una herramienta clave para la igualdad educativa en Misiones.
Desde la sanción de la Ley que creó el Boleto Estudiantil Misionero en 2015 generó grandes ahorros en familias y estudiantes de toda la provincia. Un pasaje único en Posadas cuesta $1.050. Con tan solo ir hasta el establecimiento educativo y de vuelta a casa, los educandos se ahorran unos $42.000 por mes.
Agustina Aguirre, oriunda de Oberá, detalló que utiliza el beneficio desde que estaba en el secundario. “Estoy cerca de finalizar mi carrera universitaria y sin el boleto estudiantil, no podría haber estudiado en Posadas“. Explicó que gracias a estos ahorros, “puedo pagar fotocopias, libros y muchas otras cosas”.
Desde que comenzó a funcionar, con el inicio del ciclo lectivo en 2016, familias y estudiantes logran generar un alivio a sus bolsillos. Esto se produjo gracias a una mirada inclusiva que iguala las condiciones para que niños, niñas y jóvenes puedan estudiar y forjar el futuro de la provincia.
En Posadas, el boleto único cuesta $1.050. Si consideramos ida y vuelta entre la casa y el centro de estudio, durante cinco días a la semana, hablamos de $10.500 por semana. Esto incrementa con dobles turnos (muchas veces por educación física en el secundario), o viajes a las bibliotecas.
De este modo, por mes, el ahorro puede superar los $42.000 por estudiante de cualquier nivel. Por otro lado, la mayoría de las familias cuenta con más de un hijo en edad escolar. Esto puede duplicar o triplicar los montos.
Familias misioneras ahorran más de $2.4 millones al año
Así como cada familia es un mundo, también pasa con los montos de ahorro en cada núcleo familiar. Las cifras son contundentes: un estudiante de secundaria técnica ahorra $66.000 al mes con sus 60 pasajes sin costo. En el caso de un universitario, que dispone de 76 boletos mensuales, el ahorro asciende a $83.600.

Para quienes deben trasladarse entre localidades, el beneficio es aún mayor. Un estudiante que cursa en Posadas y viaja dos veces al mes a Iguazú ahorra $96.000 en pasajes de larga distancia. Sumando todos los subsidios que el Estado provincial destina a estos estudiantes, el monto cubierto alcanza los $179.000 mensuales.
En una familia tipo donde hay un estudiante en secundaria y otro en la universidad, el ahorro total supera los $245.600 al mes, lo que equivale a más de $2.456.000 al año. Este no es un número menor: representa un alivio económico concreto, que permite a las familias misioneras darle otro destino a esos recursos.
Fotografías: ©Marcos Otaño.