El mundo del espectáculo volvió a hablar de Wanda Nara y Maxi López tras un intercambio inesperado en redes sociales. La conductora compartió en Instagram un chat privado con su exmarido y sorprendió con una promesa que desató risas y comentarios entre sus seguidores.

El exfutbolista será participante de Masterchef Celebrity, programa que conducirá Wanda. Todo comenzó cuando Maxi la contactó por WhatsApp para contarle sus primeros pasos en la cocina. “Boluda, estoy haciendo pan casero, nunca en la vida… vamos a ver cómo me sale”, escribió con humor.
La empresaria no tardó en contestar. Entre emojis y sorpresa le respondió: “Nunca imaginé leer este mensaje de vos. #tushijosorgullosos. Si ganás te devuelvo el Rolex de la final de la champion y Santa Bárbara. Pedile al chat GPT recetas originales”. El ida y vuelta rápidamente se volvió viral.

Lejos de quedarse atrás, Maxi insistió en mostrar sus avances: “Carne, lentejas y brócoli, toy a full ehhh”. Wanda, fiel a su estilo, le lanzó un comentario con picardía: “La conductora no puede hablar mucho con los participantes. Seguí practicando. No busques acomodo. Te veo bien, sos competitivo. Pensá que cada plato es una final”.
Wanda Nara prometió devolverle la mansión de Santa Bárbara a Maxi López
Más allá de la broma, la referencia a la casa de Santa Bárbara no pasó desapercibida. Esa propiedad, ubicada en un barrio privado del norte del Gran Buenos Aires, fue motivo de un extenso conflicto legal tras la separación en 2013. Durante años, ambos reclamaron derechos sobre la vivienda.
El tema volvió a escena con un tono mucho más distendido. La promesa de Wanda de devolverle la casa y el reloj se interpretó como una muestra del cambio en la relación, que pasó de enfrentamientos mediáticos a intercambios con humor.

El episodio llega en un contexto particular, ya que Wanda también atraviesa una etapa de conflictos públicos con Mauro Icardi. Mientras tanto, la expectativa por la participación de Maxi en el reality crece, y ahora todos miran si podrá cumplir con el desafío que, en palabras de Wanda, es como “jugar una final”.

