Wanda Nara se encuentra de visita en Misiones, en sus historias de Instagram, mostró su estadía en el corazón de la selva misionera, donde se encuentra un complejo en Puerto Iguazú. Recorrió senderos y arroyos que rodean el predio.
El lugar se encuentra a solo minutos de una de las maravillas naturales del mundo: las Cataratas del Iguazú. Este campamento de lujo te permite vivir la magia de la selva en exclusivas cabañas privadas.
Wanda Nara en la selva misionera
El recorrido comenzó con una imagen de Wanda posando sobre una plataforma de madera, de perfil al horizonte selvático. Esa postal dio inicio a un viaje donde la empresaria se mostró lejos del ritmo mediático y cerca de la calma del entorno natural.
La experiencia también incluyó un momento gastronómico. Sobre una mesa de madera, tres platos gourmet junto a sus hijos Fran”, “Mama” e “Isi” reunieron productos locales y preparaciones con vegetales frescos. La escena, bañada por una luz cálida, reflejó el espíritu familiar y la sencillez de la jornada.


En otra parada, madre e hijas se internaron en la selva misionera, en medio de un terreno rojizo y húmedo. Vestidas con ropa clara y gorras beige, exploraron el suelo con curiosidad, mientras el sol filtrado entre la vegetación dibujaba sombras sobre el camino. Más adelante, se las vio avanzar por un sendero rodeado de plantas silvestres, con los brazos en alto y sonrisas despreocupadas, inmersas en el paisaje.
El tramo más esperado las llevó hasta las cascadas emblemáticas de Misiones. Allí, Wanda se mostró abrazando a una de sus hijas bajo la caída de agua, en una escena que combinó ternura y libertad. Entre risas, juegos en el agua y momentos de contemplación, las imágenes reflejaron un encuentro íntimo con la naturaleza.
Mate y naturaleza
No faltó el ritual del mate, símbolo del descanso y la charla compartida. En una de las tomas, una de sus hijas caminó hacia la orilla del río mientras en primer plano descansaban el mate y el termo sobre las piedras, con el verde intenso de la selva como fondo.


El cierre del viaje llegó con una imagen luminosa: madre e hija tomadas de la mano, adentrándose en la laguna frente a la cascada. Wanda, con ropa veraniega, y su hija, con un traje de baño a lunares, caminaron bajo el sol del mediodía rodeadas por la vegetación autóctona.
Durante toda la travesía, la empresaria alternó momentos de contemplación y juego, mostrando un costado maternal pleno y natural. Sentada sobre una roca, mirando la caída del agua o sosteniendo a sus hijas entre risas, dejó ver una versión más íntima y serena.
Con información de infobae.

