Este domingo, los ciudadanos brasileños residentes en Buenos Aires acudieron a las urnas para participar del crucial balotaje presidencial. Ubicado en la Embajada de Brasil, el acto electoral contó con un total de 15 mesas habilitadas donde Luiz Inácio Lula da Silva, referente del Partido de los Trabajadores (PT), se consagró con un aplastante 70,8% de los votos. De su lado, Flávio Bolsonaro, hijo del exmandatario Jair Bolsonaro y representante del Partido Liberal (PL), quedó rezagado con tan solo un 29,2%.
Más allá de los importantes números manifestados en la sede diplomática porteña, el proceso electoral se desarrolló sin contratiempos. En Buenos Aires, a diferencia de lo dispuesto en Brasil por cuestiones logísticas, la jornada finalizó a las 17. Las calles de la capital brasileña extendieron las votaciones hasta las 19 debido a reportes que informaban sobre contratiempos en el transporte público, vitales para la movilización de votantes.
Así, antes de las 8, cuando estaba previsto el inicio de la votación de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, cientos de brasileños residentes en Argentina ya formaban una extensa fila que ocupaba tres cuartos de manzana. La multitud desafió las bajas temperaturas inéditas que atraviesan octubre con banderas de Brasil atadas al cuerpo como una capa, camisetas de la selección de fútbol, gorras y cánticos en una jornada electoral marcada por el entusiasmo de los votantes que culminó con una victoria del presidente Luiz Inácio Lula da Silva en la provincia.

Lula da Silva ganó un histórico balotaje a Flávio Bolsonaro y gobernará Brasil por cuarta vez
Luiz Inácio Lula da Silva consiguió este domingo una victoria histórica en Brasil al derrotar al senador Flávio Bolsonaro en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. Con el 51,74% de los votos frente al 48,26% de su rival, revirtió el resultado de la primera vuelta y aseguró un cuarto mandato no consecutivo al frente del país.
El resultado marca un precedente en la historia democrática brasileña. Desde el retorno de las elecciones presidenciales directas, ningún candidato que hubiera terminado en segundo lugar en la primera vuelta había logrado imponerse en el balotaje. Lula rompió esa tendencia después de una campaña marcada por la polarización política, las preocupaciones económicas y el debate sobre el rumbo institucional del gigante sudamericano.
En la primera ronda, celebrada el 4 de octubre, Flávio Bolsonaro había obtenido el 47,03% de los votos válidos, mientras que Lula alcanzó el 45,16%, una diferencia que sorprendió frente a las previsiones de varias encuestas. El senador, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, llegaba así a la definición con una ventaja inicial que finalmente no pudo sostener.
La victoria representa otro regreso político para Lula, quien gobernó Brasil entre 2003 y 2010 y volvió a la Presidencia en 2023, tras derrotar a Jair Bolsonaro en las elecciones de 2022. Con 80 años, el dirigente del PT afrontará ahora un nuevo período de gobierno en un país atravesado por profundas divisiones políticas y sociales.

