Los sectores de la derecha chilena atraviesan nerviosismo e incertidumbre por la intensa disputa interna que, según analistas, podría definir gran parte del resultado de la primera vuelta presidencial. La contienda principal reúne a tres candidatos: José Antonio Kast (Partido Republicano), Evelyn Matthei (Chile Vamos) y Johannes Kaiser (Partido Nacional Libertario), que competirán el domingo 16 de noviembre en boletas separadas tras no concurrir a primarias. Quien obtenga el mejor resultado entre ellos tendrá altas probabilidades de disputar el balotaje contra la candidata oficialista, Jeannette Jara (Partido Comunista), que lidera las encuestas.
Las preferencias se concentran en un margen estrecho: los tres aspirantes de la derecha oscilan entre el 14% y el 20% en distintos sondeos, mientras que las encuestas sitúan a Jara por debajo del 30%. Los expertos señalan que, en conjunto, las distintas facciones de la derecha superan hoy el 50% de apoyo, por lo que la definición del representante de ese bloque para la segunda vuelta resulta decisiva. La incertidumbre se agrava por la evolución reciente: Kast registró hasta 28% en agosto y hoy ronda el 20%, mientras Kaiser muestra un ascenso que, en algunas mediciones, lo coloca por delante de Matthei.
La derecha chilena vive una “campaña asquerosa”
Los desencuentros internos marcan la campaña de la derecha. Evelyn Matthei denunció una “campaña asquerosa” en su contra y cuestionó maniobras comunicacionales atribuidas al Partido Republicano que, según ella, intentan desprestigiarla y cuestionar su salud mental. Desde el entorno de Kast la respuesta incluyó críticas al papel de sectores que apoyan a Matthei por su actuación durante los gobiernos de Sebastián Piñera. Mientras, el asesor de Kast, Cristián Valenzuela, sostuvo que miembros de la oposición han “parasitado” del Estado, lo que profundiza la tensión entre las filas de la centroderecha.

Johannes Kaiser irrumpe como la sorpresa electoral y adopta un discurso más radical que el de Kast. Autodenominado libertario y comparado con figuras como el presidente argentino Javier Milei, Kaiser propone medidas como cerrar fronteras con Bolivia, expulsar a extranjeros con antecedentes penales y construir “campos de reconducción” cerca de la frontera para quienes ingresen de manera ilegal. En ese marco prometió “A quienes no podamos reconducir, yo voy a intentar honestamente conversar con el presidente (Nayib) Bukele a ver si nos dejan espacio en su cárcel allá”.
Un interna feroz
En cambio, Kast busca moderar su discurso y plantea un “gobierno de emergencia” centrado en seguridad, economía y migración. El ex candidato presidencial, que llegó al balotaje en 2021, ha dejado de enfatizar cuestiones culturales que ocuparon su campaña previa para enfocarse en medidas concretas como el control de la migración y un recorte fiscal de US$6.000 millones en 18 meses. Tal propuesta genera dudas sobre su factibilidad. Su estrategia reside en atraer un voto más transversal y en conservar el electorado que lo ubicó en primera posición durante meses.

Mientras, Matthei intenta captar el centro y sumar apoyos desde la centroizquierda, mientras los equipos de la derecha negocian apoyos para el posible balotaje. La exalcaldesa consiguió el respaldo público de 102 exautoridades y figuras de la centroizquierda que justificaron su voto “por la moderación, el buen gobierno y el reencuentro”. Del mismo modo, promueve la construcción de acuerdos entre sectores.
Según la BBC, los tres candidatos de derecha anticipan conversaciones para asegurar respaldos hacia el 14 de diciembre, pero advierten que será muy difícil formar pactos entre estas derechas para gobernar.
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