Flávio Bolsonaro llegó a Estados Unidos junto a su esposa y sus hijas, tras la derrota electoral frente a Luiz Inácio Lula da Silva y en medio de las investigaciones judiciales que enfrenta en Brasil. Según informó CNN Brasil, el senador aterrizó en el aeropuerto de Miami, mientras su entorno político quedó bajo atención por las circunstancias de su salida del país.

La llegada se produjo después de que la Administración de Donald Trump anunciara que permitiría el ingreso del dirigente brasileño y de su familia mediante la emisión de visados. Un alto funcionario estadounidense confirmó la decisión bajo condición de anonimato. Previamente, habían circulado versiones sobre un posible pedido de asilo político.
La salida ocurrió después de que el juez de la Corte Suprema brasileña Alexandre de Moraes ordenara a Flávio Bolsonaro entregar sus pasaportes en un plazo de 24 horas y le prohibiera abandonar el país. Como el senador no cumplió con la disposición, la Policía Federal anuló sus documentos, incluido el pasaporte diplomático, según informó la agencia pública Agência Brasil.
El senador también enfrenta una investigación en el Supremo Tribunal Federal por presunto lavado de dinero, de acuerdo con publicaciones de O Estado de S. Paulo y O Globo. La causa, que permanece bajo secreto judicial, examina movimientos financieros sospechosos vinculados con un entramado societario relacionado con el sector de las apuestas deportivas.
La salida del senador generó repercusiones políticas en Brasil, donde dirigentes del Partido Liberal se reunieron en Brasilia, aunque inicialmente no confirmaron oficialmente su partida. La situación se produjo además en medio de versiones sobre una posible salida a través de Argentina, que fueron rechazadas por el portavoz presidencial argentino, Adrián Ravier, quien aseguró que “Bolsonaro no había solicitado asilo en el país”.

