Las calles de Francia enfrentan una jornada masiva de disturbios y protestas durante este sábado. A los reclamos estudiantiles se sumaron nuevos movimientos sociales como los ya conocidos “chalecos amarillos” y sindicatos, estas agrupaciones manifiestan su rechazo al alza de precios y el deterioro del modelo social.
De momento, las fuerzas de seguridad registraron enfrentamientos con la policía y los detenidos ascendieron a 400. Las protestas comenzaron hace unas semanas a partir de quejas estudiantiles por falta de presupuestos en los liceos. La problemática incluye una escasez de profesores y el mal estado de las instalaciones.
Estos reclamos iniciales derivaron en una demanda nacional contra la desigualdad, el bajo gasto público y las condiciones del sistema educativo. El descontento social sumó la adhesión de múltiples sectores. Una última actualización del Ministerio del Interior francés informó sobre al menos 400 detenidos, tras una primera cifra de 272. Los incidentes se registraron en París, Marsella, Rennes, Toulouse y Angers.
La policía lanzó gases lacrimógenos y se enfrentó con manifestantes en diversos puntos. Algunos hechos derivaron en el saqueo de casas de lujo como Luis Vuitton y Hermès, en tanto Le Monde informó que la convocatoria alcanzó entre 550.000 y 800.000 personas.
Declaraciones oficiales sobre los disturbios y el clima de crisis
Desde la cartera de Interior afirmaron a la agencia Reuters sobre la naturaleza de los hechos: “Estas acciones incluyen intentos de saqueo, enfrentamientos con las fuerzas del orden, incendios provocados en mobiliario urbano y ataques contra centros de poder y medios de comunicación”. La convocatoria coincide con la etapa final del mandato del presidente Emmanuel Macron. El escenario político expone fragmentación y polarización electoral en el país europeo.
Durante el comienzo de las marchas de este sábado, las calles francesas presenciaron los primeros enfrentamientos. Le Monde afirmó que la movilización partió desde la Plaza de la República, en París, con disturbios adicionales en Lyon, Burdeos y Toulouse.
El primer ministro Sébastien Lecornu afirmó este jueves que las autoridades temían disturbios durante las protestas. A la par, el Gobierno acusó al partido La Francia Insumisa de impulsar las movilizaciones, una acusación que la propia fuerza rechazó. “Este es un momento de cansancio en el país”, declaró Lecornu sobre la situación nacional. “Estamos en un ambiente de crisis permanente: guerras, inflación y problemas relacionados con el poder adquisitivo”.
Por su parte, el presidente Emmanuel Macron pidió el viernes “calma y respeto” ante las convocatorias. “Hay un derecho constitucional a manifestarse y a expresarse, y se respeta plenamente”, afirmó la máxima autoridad francesa.
Restricciones policiales y testimonios de las manifestaciones
Macron detalló que ese derecho debe ejercerse con respeto hacia las personas y los bienes, “sin insultar ni romper”. Lecornu afirmó que las protestas figuran entre las más violentas de las últimas décadas, con un saldo de más de 900 policías heridos desde el inicio de las movilizaciones.
El prefecto de Policía de París, Patrice Faure, prohibió las manifestaciones en varios puntos estratégicos de la capital para este sábado. Las restricciones abarcan los alrededores del Palacio del Elíseo, Matignon y la avenida de los Campos Elíseos entre las 07:00 y las 22:00 hora local.
Entre los manifestantes, un testimonio indicó: “Nos acorralan así y provocan esta situación, lo que da lugar a toda esta violencia. Ojalá pudiéramos manifestarnos pacíficamente; la situación en Francia es grave y no somos los izquierdistas subversivos que retratan en la televisión”.
Por su parte, un miembro de los “chalecos amarillos” aseguró que buscaba “todos los compañeros” que se perdieron entre la multitud. Algunos integrantes del grupo sufrieron detenciones y la confiscación de su casco de construcción.
Una estudiante de 22 años de un profesorado de inglés manifestó: “Hoy estoy acá por el insoportable costo de vida, la inflación, las becas estudiantiles (pertenece al grupo de menores ingresos) y las ayudas a la vivienda congeladas. Ninguna lucha es más importante que otra: estamos en una situación de emergencia”.
Bloqueos estudiantiles y la presencia de activistas internacionales
Las protestas estudiantiles volvieron a sacudir Francia este martes con bloqueos de establecimientos educativos. Las demandas exigen mayores inversiones, mejores condiciones de enseñanza y respuestas concretas del gobierno de Emmanuel Macron.
Las organizaciones consideran insuficientes las medidas anunciadas por las autoridades. En ese contexto, la activista ambiental sueca Greta Thunberg se sumó a una de las concentraciones para expresar su respaldo a los jóvenes.
La convocatoria se produjo durante una semana decisiva por la proximidad de las vacaciones escolares de otoño. En París, agrupaciones estudiantiles, sindicatos y organizaciones universitarias convocaron a una marcha hacia la zona de Los Inválidos, cerca de las oficinas del primer ministro y del Ministerio de Educación.

