Después de pasar un mes detenida y ser trasladada por cuatro estados de EE.UU., la argentina Iliana Lick regresó a Filadelfia. Desde allí habló por primera vez sobre la experiencia que atravesó bajo custodia de las autoridades migratorias. “Me trataron como a una delincuente y eso no está bien”, afirmó la joven, que recuperó la libertad tras el pago de una fianza de US$10.000.
Lick fue arrestada el 11 de julio en el aeropuerto de Filadelfia, cuando se preparaba para tomar un vuelo hacia Kansas City para asistir al partido entre la Selección argentina y Suiza por los cuartos de final del Mundial.
Agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) la detuvieron y, desde entonces, permaneció alojada en diferentes centros migratorios. Durante esas semanas pasó por instalaciones de Filadelfia, Louisiana, Texas y Nuevo México, desde donde finalmente fue liberada.
En declaraciones a NBC Philadelphia/Telemundo 62, la argentina contó que todavía intenta asimilar lo ocurrido. Dijo sentirse “muy afortunada”, aunque reconoció que estaba cansada y que continuaba “en un estado de shock”.

Iliana Lick, la niñera argentina espera una resolución a su situación migratoria
Su situación migratoria, sin embargo, todavía no está resuelta. Según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Lick ingresó a Estados Unidos el 17 de marzo de 2023 y permaneció en el país después del vencimiento de su visa.
Su novio, Steven Melchiorre, con quien mantiene una relación desde hace más de dos años y convive en Filadelfia, sostuvo que la joven había entrado legalmente al país y tenía una solicitud pendiente mientras buscaba obtener una visa de trabajo. También aseguró que nunca había cometido un delito ni faltado a una audiencia. Desde el DHS aclararon que contar con una autorización laboral o tener un trámite migratorio pendiente no implica, por sí mismo, disponer de estatus legal en Estados Unidos.
Ya en libertad, Lick puso el foco en las personas con las que compartió la detención. “Esas personas no son delincuentes. Son personas que tienen familia, tienen hijos, son muy trabajadores y no se merecen esto”, expresó. Además, remarcó: “No todas estas personas son indocumentadas y no todas hicieron algo malo”.
La joven, que trabaja como niñera para dos familias, también recordó el vínculo que construyó con otras detenidas. “Éramos nueve y nos apoyábamos unos a otros. Literalmente, lloraba en el avión pensando en ellos”, contó sobre el viaje de regreso. También agradeció las muestras de solidaridad que recibió desde Estados Unidos y Argentina: “No puedo creer que tanta gente me esté apoyando y que vayan a estar ahí para mí”.
La liberación se concretó luego de una audiencia judicial y del pago de una fianza de US$10.000. Para afrontar los gastos del proceso, Melchiorre había iniciado una campaña en GoFundMe que reunió US$18.871 a través de 225 donaciones. Mientras su expediente migratorio continúa abierto, Lick podrá seguir ahora el proceso desde su casa en Filadelfia.

